25 DE
SEPTIEMBRESAN CLEOFÁS S. I
El sepulcro del Señor está vacío y unos ángeles
reprochan a las santas mujeres que querían ungir su cuerpo: "¿Por qué buscáis
entre los muertos al que vive?". Ha resucitado, anuncian, pero Pedro y los demás
apóstoles no se atreven a creer una cosa así.![]()
SANTA TERESA COUDERC 1805-1885
El lema de Santa Teresa Couderc pudo haber sido: «Si no puedes decir
algo bonito, entonces no digas nada en absoluto.» Bien sabe el cielo que tuvo suficientes
motivos para hablar en su defensa. No sólo fue aislada de la comunidad de monjas que
había fundado, debido a falsas alegaciones sobre su salud y capacidades, sino que fue
obligada a hacer el trabajo manual más duro de la comunidad a lo largo de trece años.
Durante ese tiempo, nunca respondió a sus acusadores sino que, en cambio, hizo lo que se
le pidió con paciencia e indulgencia. Al final de su vida, su aguante fue recompensado
cuando fue restaurada a la comunidad y reconocida públicamente como su fundadora.
Algunas personas no han aprendido a mantener sus bocas cerradas. Sus cerebros parecen
estar unidos directamente a sus lenguas. Escupen cualquier cosa que irrumpe en sus
cabezas, sin apenas consideración de las consecuencias. Aprender a gobernar nuestra
lengua puede ser una de las lecciones más difíciles que cualquiera de nosotros tenga que
aprender. Nuestra lengua nos mete en más problemas que ninguna otra parte de nuestro
cuerpo. «Por grandes que sean los barcos son dirigidos por timones muy pequeños en
cualquier curso que el impulso del piloto pueda decidir. La lengua es algo así. Es un
miembro pequeño, pero con grandes pretensiones», dice Santiago. Si podemos aprender a
mantener nuestra boca cerrada cuando nuestras palabras serían dañinas o perjudiciales,
habremos avanzado un largo camino en el aprendizaje del control de nosotros mismos y la
autodisciplina que todos deseamos tener.
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