14 DE OCTUBRE
SAN CALIXTO +222
Calixto
I, papa, que fue esclavo, director de banca, condenado a las minas de Cerdefía, luego
diácono y por fin secretario del papa Ceferino. Y que después de haber sido elevado a la
silla de Pedro, tras unos pocos años de tormentoso pontificado, murió seguramente en una
algarada popular, obra de paganos, que se supone le arrojaron a un pozo en el Trastévere,
cerca de donde hoy se levanta la antigua basílica de santa María in Trastévere, ¡juxta
Calixtum.
Pero todo eso lo sabemos por su acérrimo enemigo, san Hipólito - sí, también entre
los santos hay discusiones y riñas como para pasar a la historia, - apasionado polemista
que es muy probable que retuerza los hechos contra él. Sabemos que organizó también la
catacumba de la Vía Appia que lleva su nombre, donde se enterraron multitud de papas,
aunque no él mismo, y que intervino con prudencia y acierto en las disputas trinitarias.
Sin embargo, este papa remoto de perfiles oscurecidos por el tiempo, con una vida tan
agitada y que fue el centro de una controversia durísima y fundamental, se nos hace
simpático y cercano por su firme actitud contra el rigorismo que representaba ciegamente
san Hipólito. La pregunta era: ¿Hay pecados imperdonables? Según Calixto, no, y
¡cuántos ataques y sarcasmos llovieron sobre él acusándole de laxitud!
Hay que perdonar setenta veces siete, dice el Evangelio, es decir, sin limitación, es la
única doctrina segura y fue la que defendió este papa (no fue el único ni mucho menos,
recordemos a Cornelio y a Cipriano en el mes de septiembre). Aunque siempre ha habido
católicos fanáticos que se complacían imaginando a casi todo el mundo entre las llamas
del Infierno, en sus mejores figuras, la Iglesia ha sido madre de misericordia frente a
puritanos, abriendo de par en par las puertas del perdón, a semejanza del padre del hijo
pródigo.
Otros Santos:
Juan Ogilvie, presbítero y mártir;
Fortunato, Rusto, Justo, Bocardo y Gaudencio, obispos; Carponio, Evaristo,
Prisciano, saturnino y Lupo, mártires.
