4 DE NOVIEMBRE
SAN CARLOS BORROMEO 1538-1584
Carlos Borromeo, nacido en 1538 en la ribera del Lago Mayor
(Lombardía), fue llamado a Roma en 1558 por su tío el papa Pío IV, que le confió el
gobierno de los negocios eclesiásticos, nombrándole cardenal. A sus veintidós años,
Borromeo se convertía en el primer Secretario de Estado en el sentido moderno de la
función. Como tal trabajó con denuedo por llevar a buen fin las últimas sesiones del
Concilio de Trento (1562-1563). Al morir Pío IV (1565), Carlos Borromeo pasó a Milán, de
donde había sido nombrado arzobispo dos años antes. El joven prelado no tuvo en adelante
otro anhelo que hacer poner en práctica en su Iglesia las prescripciones del Concilio. El
cardenal Borromeo realizó plenamente el modelo de obispo postulado por el Concilio de
Trento: reformador del clero por medio de sínodos y con la fundación de los primeros
seminarios, restaurador de las costumbres del pueblo con sus visitas pastorales, que se
extendían hasta los valles suizos, creador de múltiples obras sociales, padre de la
ciudad hasta llegar a ofrecer su propia vida por ella con ocasión de la peste de 1576,
vivo ejemplo de hombre evangélico... Si es cierto que resultaba de austera apariencia y
de mano a veces dura era porque primero se exigía a si mismo. Es comprensible que Milán
le haya concedido un puesto de privilegio junto a San Ambrosio entre sus padres en la fe.
Pero el influjo de San Carlos superó las fronteras de Lombardía: todos los obispos
reformadores trataron de reproducir el modelo de su acción pastoral. Murió en 1584.
Otros Santos: Félix de Valois, Pierio, Claro, presbíteros; Nicandro, Hermas, Próculo, Vidal, Agrícola, Porfirio, mártires; Bristán, Amancio, obispos; Modesta, virgen; Emerico, confesor; Filólogo, Patroba, Nicandro y Próculo, obispos; Juanicio, abad.
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