22 DE NOVIEMBRE
SANTA CECILIA S. V
Siendo así que los
documentos del siglo IV dan testimonio del culto de Inés y de otros muchos mártires
romanos, ignoran el nombre de Cecilia. Hay que esperar hasta finales del siglo V para ver
cómo la «Pasión de los mártires Cecilia, Valeriano y Tiburcio" asocia el recuerdo de
Cecilia a la basílica del Transtevere que lleva su nombre y al cementerio de Calixto, en
el que fue depositado su cuerpo junto a la cripta de los papas. Se pueden mantener esas
dos referencias topográficas: Cecilia era una cristiana de la familia de los Caecilii,
propietaria del terreno de la vía Appia en el que Calixto había aderezado el cementerio
de la Iglesia romana, en torno al año 210; puso su casa del Transtevere a disposición de
la comunidad cristiana. No se puede asegurar nada más, ya que la narración del martirio
de Cecilia no es sino la transposición romana de un episodio de la persecución de los
vándalos en África (hacia el 488). Sea como fuere la manera en que Cecilia realizó su
vocación bautismal, no resulta fácil quedar insensible ante la irradiación ejercida por
dicho relato de su martirio. La Edad Media vio en esta joven esposa, que, la misma noche
de su boda, confiaba a su esposo el compromiso que había contraído de permanecer virgen
por Cristo, la figura de la mujer que asume la virginidad por amor del Señor como señal
del mundo futuro. Y como, según dicha Pasión, Cecilia "cantaba en su corazón
mientras resonaban los instrumentos musicales de sus nupcias", no han faltado
cantores y músicos que se hayan puesto bajo su patrocinio (siglo XV).