23 DE MAYO
SAN JUAN BAUTISTA ROSSI 1698-1764
Los santos
pueden ser compañeros celestes, pero a veces pueden volver un poco infernal la vida en la
Tierra para quienes no comparten su impulso. San Juan Bautista Rossi es uno de esos santos
que probablemente distrajera con sus buenos actos a todos aquellos que lo rodeaban. Por
ejemplo, cuando se le dio un puesto eclesiástico que había sido tenido por su sobrino,
rápidamente entregó el salario para comprar un órgano para la iglesia y pagar a un
organista. Donó a su orden religiosa, los capuchinos, la casa asociada con su puesto y se
mudó a un ático. Usó los estipendios que recibía de la Misa para alquilar una casa
para mujeres sin hogar.
Cuando estamos arrebatados por el entusiasmo hacia nuestros proyectos, necesitamos
recordar que siempre tenemos el derecho a gastar nuestro propio tiempo y dinero como
elijamos, pero que no tenemos derecho a insistir en que otros hagan las mismas
inversiones.
Es natural que queramos que otros se involucren en las cosas que nos interesan, pero
necesitamos ser caritativos con quienes no se hallan en nuestro mismo plano espiritual o
emocional. No es justo insistir en que otros hagan sacrificios por causas en las que no
creen. Necesitamos tener especial cuidado con los proyectos que suponen contribuciones
financieras. Por muy entregados que estemos a una causa, necesitamos conceder a otros un
espacio en el que tomar sus propias decisiones y llegar a sus propias conclusiones. Si
somos afortunados, seremos capaces de compartir nuestro interés. Si no, bueno, que
prevalezca la caridad.
Otros Santos: Juana Antida Thouret; Beato Julián de san Agustín; Desiderio, obispo; Florencio, monje.
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