12 DE MARZO
SAN INOCENCIO I + 417
Nacido en Albano (Italia) abre el catálogo de los
Papas de ese nombre, desde el año 401 al 417.
Este papa, que es el
número cuarenta de los sucesores de Pedro y que debió de ser elegido pontífice en el
año 401. Era quizás un monje basilio natural de Albano, y se le recuerda sobre todo por
su enérgica actitud en dos polémicas sonadas.
En primer lugar, condenando a
los perseguidores de san Juan Crisóstomo y enfrentándose al emperador Arcadio, y
después haciendo frente a la mayor herejía de su tiempo, el pelagianismo, que negaba la
necesidad de la gracia, atendiendo así las peticiones que le había hecho san Agustín.
Pero el gran acontecimiento de su pontificado fue la tragedia del 24 de agosto del 410,
cuando las hordas del bárbaro Alarico entraron en Roma por la Puerta Salaria y saquearon
la ciudad destruyéndola por completo.
El desastre sacudió los cimientos del mundo cristiano. Desde su retiro de Belén, san
Jerónimo se declara anonadado, «la tierra entera ha recibido un golpe mortal», «la
antorcha más brillante de la humanidad acaba de apagarse», y no es menor el efecto que
la noticia causa en África a san Agustín, quien escribe el más profundo y ambicioso de
sus libros, La ciudad de Dios, para explicar a la luz de la fe un hecho de tanta magnitud.
Para los contemporáneos la destrucción de Roma es algo casi apocalíptico, inconcebible.
¿Cómo ha permitido Dios una cosa semejante? ¿Por qué ha entregado a sus enemigos para
que lo pisotearan el mismo corazón de su Iglesia? ¿Cómo interpretar un misterio de la
historia tan doloroso y humillante?.
La historia, tejida de fracasos y contradicciones que desmienten nuestras certezas
humanas, sigue, san Agustín nos da La ciudad de Dios, e Inocencio, después de la
catástrofe, vuelve a Roma, porque la vida y la Iglesia continúan su misterioso camino
hacia el Absoluto.
Defendió siempre la paz y la unidad:
"Por todos debe guardarse lo que por el príncipe de los apóstoles, Pedro, fue
entregado a la Iglesia Romana, y hasta ahora se ha custodiado".
Los Sínodos Provinciales proponen siempre "sin prejuzgar a la Iglesia Romana, a la
que en todas las causas se debe guardar reverencia".
Su mano firme y el heroísmo del monje Telémaco que fue muerto tumultuariamente por
oponerse a los combates de los gladiadores contribuyeron a terminar con los espectáculos
sangrientos.

SAN TEOFANES S. VIII
Todavía
de muy corta edad pierde a su padre, gobernador del archipiélago Egeo. El emperador
mismo, Constantino Coprónimo, se encarga de su formación.
Se le confían cargos civiles en Constantinopla y en la Misia inferior, entre Bitinia y
Troya.
Pero, tanto él como su esposa, han preferido desde la juventud el camino de la perfecta
castidad. Y ella marcha al monasterio de la isla del Príncipe, no lejos de
Constantinopla. Mientras él se hace religioso en el monasterio de Policronio, en la
Misia. transformado en monasterio su patrimonio familiar de la isla de Calónimo, reside
allí seis años. Rige una nueva fundación suya junto a Sigriana de Misia.
Frente a los iconoclastas presenta en Nicea el año 787 la teología profunda del culto de
las sagradas imágenes.
También se hace famoso su resumen de historia civil y religiosa desde el año 284 al 813.
Este año, y por su firmeza frente a los herejes recibe del emperador León el Armenio,
amenazas de cárcel. No le arredran y padece prisión en Constantinopla; y destierro el
año 817 a la isla de Samotracia, donde muere pronto de penalidades.
Teófanes en griego significa
"transparencia de Dios ".
Otros Santos: Bernardo, obispo; Egduno, presbítero; Podro
y Maximiliano, mártires; Beato Luis Orione.