28 DE JULIO

CATALINA TOMÁS 1531-1574,

catalinatomas.jpg (23312 bytes)Se la compara siempre a una florecilla del campo, y aunque la imagen sea tan cursi hay que convenir en que a veces los tópicos más manidos se remozan si sabemos ser más sensibles a la exactitud de su alusión. Ésta es una santa tan sencilla, tan insignificante en su apariencia, que hace pensar en la flor silvestre en la que sólo reparan los ojos que saben ver.
Mallorquina de Valldemosa - lugar tan bello como trivializado por manadas de turistas sentimentales -, al quedar huérfana fue a vivir con un tío en la finca de Son Gallart, cerca del pueblo, haciendo de criadita y de pastora; un ermitaño, el padre Antonio Castañeda, la dirigía espiritualmente.
Luego se trasladó a Palma para trabajar de sirvienta con el propósito de hacerse religiosa, pero al no tener dote ni instrucción, ninguna de las comunidades de la ciudad quiso aceptar a aquella payesita. Catalina rezaba.
Por fin se allanaron todas las dificultades, inexplicablemente tres conventos estuvieron dispuestos a admitirla, y ella eligió - porque en resumidas cuentas pudo elegir a su gusto - el de Santa María Magdalena, de monjas agustinas, en el cual tomó el velo en 1553.
También allí vivió sólo para servir - nunca pasó de enfermera y ayudante de tornera -, entre éxtasis, visiones y gracias espectaculares que hacían que acudiesen a ella muchos de la ciudad para pedir sus consejos y encomendarse a sus oraciones. Nada de eso cambió su actitud de obediencia y humildad, y a menudo se complacía en rasgos extravagantemente infantiles para que la tomaran por tonta.
La santita de Valldemosa aparece en fiestas y procesiones populares en las que no faltan disfraces de demonios en recuerdo de los embates del Maligno contra aquella criatura de Dios.

BEATO PEDRO POVEDA 1874-1936

pedropovedan.jpg (15125 bytes)Pedro Poveda nació en Linares (España) el 3 de diciembre de 1874 y murió en Madrid, mártir de la fe, el 28 de julio de 1936. El sacerdocio constituyó su identidad más profunda. "Soy sacerdote de Cristo" respondió a quienes le conducían al martirio.
A los pies de la Virgen de Covadonga (España) sintió el llamamiento a promover la presencia evangelizadora de los cristianos en el mundo, principalmente desde el campo de la educación y la cultura.
En 1911 fundó la Institución Teresiana, asociación de fieles laicos que desarrolla su misión evangelizadora actuando en diferentes sectores de la cultura y de la sociedad, inspirándose en el misterio de la Encarnación.
El Papa Juan Pablo II lo proclamó Beato en Roma, el 10 de octubre de 1993.

SAN SANSÓN 565

sansonobispon.jpg (35095 bytes)Uno de los momentos más embarazosos de la vida tiene lugar cuando crees que has sido invitado a algo, pero no es así. Quizá los amigos se están reuniendo y supones que has sido incluido. Cuando preguntas qué puedes llevar, todo el mundo se estremece nerviosamente hasta que finalmente alguien habla y te dice que no estás invitado. Quizá se te diga con tacto o quizá no, pero en cualquier caso te sientes en una situación embarazosa. Los demás, si tienen un poco de sentido, se sienten también en la misma situación.
San Sansón, obispo de Dol, debería ser el patrón de esas situaciones embarazosas. Tras ser consagrado, marchó a Cornualles a visitar un monasterio. Podrías pensar que los monjes, que tradicionalmente mantienen elevadas normas de hospitalidad, permitirían al menos a Sansón que descansase por un rato, pero no, hicieron salir a uno de sus miembros para decir al obispo que era inconveniente que permaneciese allí. La mayoría de nosotros habríamos dicho probablemente a los monjes lo que podían hacer con su monasterio, pero Sansón era un santo (¡literalmente!), de modo que simplemente continuó su camino. Finalmente, debió tener una recepción más feliz, puesto que fundó al menos dos iglesias en Cornualles.
En los jardines de infancia y en las escuelas, los profesores imponen a veces la regla de que no puedes distribuir invitaciones en clase salvo que invites a todos a la fiesta. Es una buena regia, incluso cuando ya has crecido. Como escribiera Edwin Markham: «Trazó un círculo que me dejó fuera... Pero el Amor y yo teníamos la sagacidad para vencer: ¡Nosotros trazamos un círculo que lo dejó dentro!»
.

Otros Santos: Melchor García Sampedro, mártir; Nazario, Celso, Inocencio, Eustaquio, Botuidio y Acacio, mártires; Peregrino, Gerardino, presbíteros.