27 DE JULIO

SAN PANTALEÓN ¿303?

pantaleon01.jpg (17643 bytes)San Pantaleón no sólo fue uno de los primeros cristianos, sino también médico personal del emperador Galerio. Naturalmente, estuvo muy metido en la vida de la corte, hasta el punto de que incluso perdió su fe cristiana por un tiempo.
Cuando estamos muy atareados con nuestras actividades, es fácil dejar en suspenso nuestra vida espiritual. Quizá no tengamos tiempo para ir a la iglesia este fin de semana, pero lo tendremos la semana siguiente. 0 quizá estemos tan ocupados con los amigos, que realmente no podemos encontrar tiempo para la oración y la meditación, pero pronto lo tendremos. Con demasiada facilidad nos vemos tan envueltos en asuntos supuestamente urgentes que olvidamos lo realmente importante.
De entre todas las estaciones, el verano es la que más nos tienta a alejarnos de Dios. Los niños no van a la escuela y las rutinas son alteradas por las vacaciones, los fines de semana de tres días, y las tardes largas y perezosas. Lo que en enero podría haber parecido crítico se disipa de algún modo bajo el sol de julio.
Afortunadamente, incluso cuando nos tomamos unas vacaciones de Dios, Dios no se toma vacaciones por nosotros. Cuando estamos dispuestos a volver, Dios siempre está dispuesto a damos de nuevo la bienvenida. Como el padre en la historia del Hijo Pródigo, Dios contempla el camino todos los días, aguardando nuestra aparición. Cuando nos avista, se encuentra ahí con brazos extendidos, regocijándose de nuestro retorno a salvo.
Este verano, incluso cuando nuestras vidas se desborden de actividad, no nos apartemos tanto que no podamos encontrar nuestro camino de vuelta a casa

BEATO TITO BRANDSMA 1881-1942

titobradsman.jpg (12665 bytes)Bolsward es un pueblo de 10.000 habitantes enclavado en la Frisia holandesa. En una granja de este pueblo vivía un matrimonio, ejemplarmente cristiano, formado por los padres, Tito y Postman, y seis hijos. En aquel hogar reinaba una sana alegría, un trabajo metódico, una gran unión entre todos, una auténtica vida cristiana...
De aquellos seis hijos cinco se consagrarán al Señor en la vida religiosa.
El 23 de enero de 1881 venía al mundo el quinto de los hijos, nuestro
Beato Tito, a quien le fue puesto el nombre de Anno, como el Patrón de aquellas tierras, pero que después, cuando vista el hábito carmelita, como recuerdo de su padre, lo cambiará por el de Tito.
Era debilucho de cuerpo pero fuerte y enérgico de carácter. Muy inteligente para los estudios y fiel cumplidor de cuanto se le encomendaba.
Ya desde niño sintió la llamada del Señor a la vida religiosa. Se educó
  con los padres franciscanos. Por fin se decidió a ingresar entre los carmelitas porque como dirá después: "La espiritualidad del Carmelo, que es vida de oración y de tierna devoción a la Virgen María, me llevaron a la feliz decisión de abrazar esta vida. El espíritu del Carmelo me ha fascinado".
El 22 de septiembre de 1898, a sus 18 años, vestía el hábito del Carmelo y el 3 de octubre de 1899 emitía los votos religiosos lleno de alegría.
Ya profeso, se entregó de lleno a su sólida formación intelectual y ya
dio señales de su futura vocación: el periodismo, pues empezó a escribir preciosas obras y a colaborar en varios medios de comunicación.
El 17 de junio de 1905 era ordenado sacerdote y al año siguiente llegaba a Roma para graduarse en filosofía y sociología, cosa que alcanzó el
1909 con gran brillantez.
Vuelto a su patria, empezó una labor que después muchos juzgarán
como del todo extraordinaria. Era casi imposible cómo era capaz de llevar tantas cosas y tan bien llevadas: daba clases, escribía, predicaba, ayudaba a los necesitados, no faltaba nunca a los actos de comunidad. Igual se le veía con la escoba en la mano que dirigiendo la marcha de la Universidad católica de Nimega de la que fue flamante Rector.
El catolicismo en Holanda - su patria - iba ganando puntos y por
ello el 1923 se inaugura o crea la Universidad Católica y el P. Tito es uno de los promotores y forma parte del primer cuadro de catedráticos de la misma. Será su alma. El que empujará a todos a que arribe a un alto grado de credibilidad y hasta lleguen a Roma noticias de lo bien que marcha aquella naciente fuente del saber cristiano.
Era de carácter apacible pero firme. Destacaba por su fe viva, por su
inmensa confianza en el Señor y por su exquisita caridad. Siempre estaba dispuesto a ceder ante las órdenes de los superiores, aunque no comprendiera las razones que le daban. Alguien dijo de él: "Es puro como un niño de primera comunión"...
Fue su alma un huerto de virtudes. Fue fecundo escritor. Consiliario
de periodistas y tan célebre y conocido en Holanda que para que le llegase una carta bastaba poner: "Padre Tito".
Como consejero espiritual de los periodistas católicos holandeses, declaró que las publicaciones católicas no podían imprimir anuncios de propaganda nazi y seguir siendo católicas. Por esta proclamación fue arrestado y apresado en el tristemente famoso campo de concentración de Dachau.
La enfermera que lo mató fue testigo de sus últimos días. Había sido educada como católica, pero había abandonado su fe. Preparándose para su muerte, el padre Tito le dio su rosario. Ella dijo haber olvidado las oraciones, pero él le dijo que podría de todos modos decir las últimas palabras: «Ruega por nosotros pecadores.» El 26 de julio de 1942, la enfermera inyectó un veneno al padre Tito, y éste falleció en pocos minutos. Pasada la guerra, ella no sólo volvió a la Iglesia, sino que habló en nombre de la santidad del padre Tito.
A veces las historias de los mártires parecen tan antiguas y remotas que casi parecen ser mitos. Entonces leemos acerca de alguien como el Beato Tito Brandsma y comprendemos que la edad de los mártires no ha pasado aún.
El padre Tito sabía cuando hizo su declaración contra los nazis que sería arrestado. También sabía que un arresto probablemente significaría la muerte. Estaba dispuesto a correr el riesgo porque su conciencia no le permitía cooperar con el mal. No podía permitir que su silencio hiciese de él un contribuyente a una causa que sabía errónea. ¿Podemos nosotros decir lo mismo?
.

Murió mártir en el Campo de Dachau (Alemania) el 26 de julio de 1942. Fue beatificado el 3 de noviembre de 1985.


Los siete Durmientes

sietedurmientes.jpg (10931 bytes)La Leyenda Dorada lo cuenta con el frescor y la ingenuidad que les son propios, luego un poeta inglés del barroco les menciona como un punto de referencia bien conocido; parece un capítulo de las Mil y una noches, pero es sólo una historia más o menos fantaseada de los primeros cristianos de Éfeso, la ciudad en que se supone que murió la Virgen María.
La Dormición de la Virgen, como suele decirse en Oriente. Y también estos siete cristianos efesinos -cuyos nombres han llegado hasta nosotros -, tras huir del perseguidor Decio y ocultarse en una cueva próxima a la ciudad, caen en un letargo que dura varios siglos, y cuando al despertar vuelven temerosamente a Éfeso creyendo que sólo han transcurrido una horas, lo encuentran todo muy cambiado y ven al cristianismo oficialmente reconocido por las autoridades.
Contaminación legendaria, es posible, alegoría de la resurrección de la carne, quizá; aunque hubo tal vez una base histórica, un grupo de fieles perseguidos a quienes se tapió la entrada de la cueva hasta que murieron de asfixia. El hecho es que aquí está el singular relato que ya circulaba en el siglo Vl y que incorporó estos personajes al calendario de la Iglesia bizantina y al martirologio romano.
El sueño de Dios, el más alto de los sueños posibles, salva de la persecución y hace inmortales, la cueva es como el seno materno de la Iglesia en un símbolo de renuncia al mundo y de refugio contra el horror, y en ella el tiempo no cuenta: siglos enteros frente a la eternidad no son nada. Y así como ellos todos ante la muerte somos durmientes a la sombra de Dios, confiados en el despertar triunfal.


Otros Santos: Juliana y Semproniana, vírgenes mártires; Cucufate, Aurelio y compañeros mártires; Teodomiro de Carmona, mártir; Beato Roberto Nutter, mártir; Constantino, y sus hermanos: Maximiano, Malco, Serapión, Dionisio, Martiniano y Juan, mártires; Pantaleón, Pantaleemon, Sergio, Mauro, obispos; Jorge, doctor; Félix, Aurelio, Natalia, Julia, Liliosa, Jucunda, Ermipo, Ermócrates, mártires; Ermolao, presbítero; Maximiano, Malco, Martlniano, Dionisio, Juan, Sarapión, Constantino, Celestino I, papa; Eterio, obispo.