24 DE JULIO
SANTA CRISTINA 1150-1224
Como en el caso de santa Sinforosa que
veíamos días atrás, también esta mártir despierta sospechas más o menos fundadas.
¿No será un simple eco de una leyenda de origen oriental? ¿Es verosímil lo que de ella
se cuenta? Muchos siglos después de su muerte seguimos mirando a los santos con no poca
suspicacia y casi con temor de que todo eso sea verdad.
La historia de santa Cristina tiene una localización bien determinada, el villorrio de
Bolsena, junto al lago de este nombre al norte del Lacio, en cuyos alrededores hubo un
pueblo de la edad del bronce, una ciudad etrusca y una primitiva necrópolis cristiana. De
tal espesor de pasado surge esta mártir.
Era la hija de una autoridad local y «desde niña se
aficionó a la fe de Cristo, y por la devoción de su santo nombre se llamó Cristina
contra la voluntad de su padre». Estamos en el polo opuesto de los hijos de santa
Sinforosa: aquí los padres no exhortan a morir por lo que se cree, sino que se convierten
en verdugos.
El de la santa "procuró con todas sus fuerzas y
mañas apartar a su hija de aquella creencia que él tenía por locura, mas no pudo hacer
mella en aquel pecho sagrado y fuerte, antes la doncella, tomando los ídolos de oro y
plata que su padre tenía, los quebró e hizo pedazos, y los repartió a los pobres".
La hace azotar y rasga sus carnes con garfios de hierro, luego se enciende una hoguera...
las crueles torturas siguen, interrumpidas por manifestaciones milagrosas, hasta
que se la ata a un madero y es asaetada. Cristina, la de Bolsena, nos deja su nombre
admirable y un perfume extraño de antiguos y cándidos prodigios.
Murió el padre de despecho al ver que nada podía
hacer contra su hija.
El culto es muy antiguo aunque las actas del martirio de esta santa no dejan de tener
sus contradictores
BEATAS MÁRTIRES
DE GUADALAJARA, vírgenes ( + 1936)
Desde el
29 de marzo de 1987 la Iglesia venera como Vírgenes Mártires, a las tres Bienaventuradas
Monjas Carmelitas de Guadalajara. Estos son los nombres: Beata María del Pilar,
Beata Teresa del Niño Jesús y Beata María de los
Ángeles.
La Beata María del Pilar nació en Tarazona (Zaragoza) el 30 de diciembre de 1877.
Al bautizarla le pusieron por nombre Jacoba. Fue la última de once hermanos. Sus padres
eran muy buenos cristianos y supieron educar dignamente a sus hijos. Ocho murieron de muy
niños y los tres que quedaron se consagraron al Señor en
la vida sacerdotal o religiosa. Tenía esta angelical niña un carácter apacible y
bonachón. Dice ella que aprendió a rezar casi antes que a
hablar. Sus padres iban todos los días a misa y en casa se rezaba el rosario y
se leían las vidas de los santos.
No quería ser monja como su hermana Severiana... pero después abrazó la vida carmelita y se entregó de lleno a ella... Las notas
características suyas serían, sobre todo, un gran amor a la oración y soledad. Una profunda humildad, pues siempre se sentía la última de todas. El amor a Jesús Eucaristía y a la Virgen María fueron los polos de su
vida. Poco antes de estallar la guerra, dijo a su Madre Priora: " - Madre, yo me ofrezco como víctima por V. Reverencia y por toda la Comunidad".
El día 24 de julio de 1936, en plena calle, fue acribillada a balazos... Mientras expiraba, decía: " - Padre, perdónales. ¡Viva Cristo
Rey!".
Beata Teresa del Niño Jesús y de San Juan de la Cruz nació en Mochales
(Guadalajara) el 5 de marzo de 1909. Al bautizarla le pusieron por nombre Eusebia. Sus padres se llamaron Juan y Eulalia. Sus mismos hermanos han contado el ambiente de piedad cristiana que se respiraba en su hogar: Su madre comulgaba cada día. Se rezaba el rosario en
familia. Sus padres les educaban en el amor y temor de Dios. Era lógico que de tales fundamentos surgieran tallos muy fecundos para la Iglesia de Dios.
Sus maestras y compañeras describen a Eusebia como un ejemplo de niña y de joven. Cuando tan sólo contaba doce añitos ya hizo dos votos que tanto influirían en su vida posterior: el voto de castidad y el de la
esclavitud mariana. Varios caminos se abrieron ante ella. No era fácil elegir, pero una
vez solucionadas las dificultades, saltó de alegría cuando el día 2 de mayo de 1925, a sus 16 años, atravesaba las puertas del Carmelo de Guadalajara.
Las notas distintivas de su espiritualidad serían: gran espíritu de trabajo, humildad,
sencillez, amor a Jesús y María y celo misionero. El 24 de julio... la cosieron a balazos después de haberla querido obligar a
pecar, pero ella gritaba: " ¡ Viva Cristo Rey ! . . . "
Beata María Ángeles
de San José. Se llamó en el mundo Marciana Valtierra y
nació en Getafe (Madrid) el 6 de marzo de 1905. Fue la última de diez hermanas. Al igual que su Madre Sta. Teresa perdió de niña a su madre y eligió a la Madre del cielo. Era guapísima. El 14 de julio de
1929 entraba en el Carmelo de Guadalajara en el que siete años
después daría su vida por Cristo y la Iglesia.
Era humilde, alegre, sencilla, fervorosa. Antes había dicho: "¡Qué dicha si
pudiéramos derramar la sangre por Cristo!"... Fue la primera en morir acribillada por las balas en una calle de Guadalajara. Era la tarde del 24 de julio de 1936.

BEATO JUAN SORETH,
presbítero (+1471)
Bien
se le puede llamar como el "promotor de la observancia en el Carmelo".
Nació en Caen (Normandía) en 1394. Recibió una cristiana educación y procuró siempre vivir de acuerdo con lo que de
sus buenos padres
había recibido.
Desde muy niño se sintió llamado a la vida religiosa y abrazó la vida carmelita en el convento de
su misma ciudad. En el noviciado fue modelo de observancia religiosa y sus mismos
compañeros trataban de imitar sus virtudes.
También durante el tiempo del estudiantado fue ejemplar su comportamiento progresando a
la vez en ciencia y en virtud. Ya maduro se ordenó sacerdote el 1417. Regentó varias
cátedras en diversos conventos de su provincia, hasta que el 1438
logró el magisterio y la licencia en teología.
Dos años después fue elegido superior provincial de su Provincia de Normandía por la que
trabajó con ahínco para reformarla y devolverle su primitivo fervor religioso.
El 1451 fue elegido
Prior General de toda la Orden, la que gobernó con gran celo y suma prudencia hasta su muerte durante veinte
años.
Una cosa se propuso desde el primer momento: Reformar la Orden. Para ello se sirvió y
trabajó en una doble dirección: Por una parte procuró dar leyes sabias y prudentes
siempre tendentes a la observancia regular, la más estricta, haciendo hincapié en la
oración, mortificación, estudio y trabajo. Otra que él veía era la más importante,
que venía desde abajo: la que procedía de los mismos religiosos. Para ello había que formar
dignos sujetos, que supieran apreciar el valor de la oración, del trabajo, de la
observancia...
Así nacieron conventos llamados de "observancia o reformados" en los que se observaba la
Regla con generosa entrega.
Durante su tiempo se propagó mucho la así llamada Congregación o Reforma Mantuana, que
aunque dependiendo de la cabeza de la Orden, gozaba de cierta autonomía. En ella se observaba muy
rigurosamente la Regla y las propias Constituciones.
Padre Juan Soreth visitó varias veces toda la Orden, presidió capítulos en muchas Provincias, y
trabajó con ahínco para subir el nivel de los estudios en la Orden, además de la
observancia regular. Él mismo compuso un precioso comentario a la Regla de San Alberto
que es la que observan los carmelitas.
Una de las obras más meritorias suyas fue el dar vida canónica a la Segunda Orden o
Monjas Carmelitas. Él pidió y obtuvo del Papa Nicolás V la Bula "Cum Nulla" por la que el 1452 quedaban erigidas
canónicamente las Religiosas Carmelitas con los mismos privilegios y gracias que ya gozaban las Monjas de
otras Ordenes Religiosas. En este quehacer encontró una válida ayuda en la Beata
Francisca de Amboise ( + 1485). Las Religiosas carmelitas contemplativas y de vida apostólica,
hoy tan numerosas en la Iglesia, deberían tratar de conocer y celebrar con gozo este día la fiesta de su primer
fundador.
Se le suele representar con un copón en la mano, en recuerdo del hecho que acaeció en
Lieja durante la devastación de la ciudad por parte de Carlos el Temerario, duque de Borgoña y conde de Flandes.
Nuestro Beato
Juan desafiando a la muerte, recogió las Formas Consagradas que el populacho había
profanado y tirado por tierra, y las llevó hasta la Iglesia de su Orden. Murió en Angers el 25 de julio de 1471. Lo beatificó el Papa Pío IX el 1866.
Otros Santos: Ursicino,
obispo; Sisenando, mártir; Beatas mártires carmelitas de Guadalajara (España); Beata
Luisa de Saboya, religiosa; Beata Juana de Orvieto, virgen; Beato Agustín de Biella,
presbítero; Beata Mercedes Prat, mártir;
Vicente,
Víctor, Estercacio, Antlnogenes, Menlo, Capitón, Niceta, Aquilina, Boriso, Glebo,
mártires.
