9 DE FEBRERO

SANTA APOLONIA + 249

apolonian.jpg (7312 bytes)Santa muy popular quedó, en el recuerdo y en el arte, como la intrépida virgen de Alejandría a la que en un motín circunstancial contra los cristianos, el año 249 los enemigos del cristianismo quisieron persuadirla de que sacrificase a los dioses. Ante su firme negativa la desdentaron a golpes y luego encendieron una hoguera amenazando con quemarla viva si no apostataba.  
A causa de esto se la invoca contra el dolor de muelas. Se la suele representar con unas tenazas en la mano como las que se utilizaban en la
antigüedad para las extracciones.
Era  diaconisa de Alejandría, (las mujeres que en la primitiva Iglesia se ocupaban del cuidado de los pobres), ya de avanzada edad a comienzos de este siglo III.
Según la Leyenda Aurea "virgen venerable a la que adornaban las flores de la castidad, la austeridad y la limpieza de corazón".
El ejemplo de esta santa y varonil mujer sirvió para ayudar a muchos cristianos en la vivencia de su fe y fueron muchos los que la siguieron hasta derramar su sangre generosamente por Jesucristo. Los paganos veían que los fines que se habían propuesto habían caído por tierra por la valentía increíble de una heroica mujer.

 
line3.gif (1636 bytes)

SAN ANSBERTO  695

ansberto.jpg (10761 bytes)San Ansberto era canciller del rey Clotairo III de Francia. Como miembro de la corte, disfrutaba de los privilegios de su rango. Ansberto, sin embargo, se sentía atraído a la vida monacal. Abandonando la vida de la corte, entró en el monasterio de Fontenelle.
No podemos saber de seguro lo que sintió Ansberto cuando se despidió de la sociedad más alta de su tiempo, pero podemos adivinar que debió de sentir uno o dos remordimientos de temor. Después de todo, estaba corriendo un gran riesgo. ¿Qué pasaba si odiaba la vida monástica? ¿Qué pasaba si quería volver a la corte? ¿Qué diría la gente?
San Ansberto estaba dispuesto a correr el riesgo porque sabía que la verdadera felicidad proviene sólo de seguir los anhelos más profundos de nuestro corazón. Debió entender que cuando renunciamos a algo por un bien mayor, recibimos mucho más que lo que abandonamos. En el caso de San Ansberto, fue devuelto a un lugar de honor en la corte al convertirse en el confesor del rey Teodorico III y finalmente en obispo de Ruán.

OTROS SANTOS: Miguel Febres Cordero, Religioso; Sisebuto, abad; Alejandro, Ammonio, Nicéforo, Primo y Donato, mártires; Reinaldo y  Sabino, obispos;

line3.gif (1636 bytes)