29 DE ENERO
SAN PEDRO NOLASCO + 1249
A la fundación de la orden de la Merced
contribuyeron un religioso, san Raimundo de Peñafort, un rey, Jaime I, y un simple
seglar, este Pedro Nolasco. Tal vez era natural del Languedoc, pero lo seguro es que fue
mercader en Barcelona, ciudad a la que debió de trasladarse en los primeros años del
siglo.![]()
SAN VALERIO S.IV
Según
Prudencio, pertenecía á la familia consular de los Valerios. Elegido obispo de su ciudad
natal, su episcopado coincidió con la persecución de Diocleciano y Maximiano, y á pesar
de la represión que éstos ejercían, Valero y su diácono y discípulo Vicente
propagaban con gran serenidad y esfuerzo la fe cristiana, lo cual vino á oídos de
Daciano, gobernador de España, que á la sazón residía en Valencia, quien dio orden de
detenerlos y conducirlos adonde él se hallaba. Así se hizo, siendo llevados los dos
siervos del Señor, cargados de cadenas, de Zaragoza á Valencia. Llegados á presencia de
Daciano, éste se dirigió primeramente á VALERO, diciéndole: "¿Crees acaso que es
justo quebrantar, so pretexto de religión, los mandatos de los emperadores?".
A lo cual respondió Valero: "Los que profesamos la fe cristiana y seguimos las
huellas de nuestros antepasados tenemos por máxima y por principio obedecer á Dios, que
todo lo ha creado por su voluntad, antes que á los hombres, por elevado que sea su
cargo. Al oír estas palabras Daciano, que no tenia á gran triunfo dar muerte á un
hombre acabado por la vejez, se contentó con enviarlo al destierro. Valero escogió para
ello el pueblo de Anet, donde vivió entregado á la oración y donde tuvo noticia de la
gloriosa muerte que acababa de sufrir en Valencia su discípulo Vicente, habiendo hecho
construir allí mismo un templo en honor del mártir. Valero, más tarde, lleno de
merecimientos, entregó su alma á Dios; su cuerpo lo sepultaron los cristianos no lejos
de allí, en el castillo de Strada, siendo transportadas sus santas reliquias, en 1065, a
Rota y de allí, en 1170, a Zaragoza por orden del rey Alfonso Il de Aragón. Así lo
aseguran los Pequeños Bolandistas, quienes ponen la fiesta de san Valero el 29 de Enero.
SAN GILDAS S.VI
Envuelto en brumas nórdicas, san Gildas
es el santo de la Bretaña, Gales, Cornualles e Irlanda, cuando estas tierras que se miran
en el misterio constituían el último reducto de la raza celta, arrinconada por sucesivas
invasiones, con un baño de cultura latina y mezclando con el cristianismo la fantástica
poesía de sus antepasados.
No obstante, aunque de él se cuenten tantos prodigios (como el de navegar sentado en una
capa), no pertenece a la leyenda. Está bien documentado como «el Sabio», así se le
llama, que debió de nacer en el oeste de Inglaterra, quizá se formó en el sur de Gales,
durante un tiempo hizo vida eremítica y visitó Irlanda influyendo en el desarrollo de la
Iglesia irlandesa.
Por fin pasó al continente, a la península armoricana, y allí, en la isla de Houat,
cerca de Quiberon, fundó la abadía de Rhuys. Tras nuevos viajes, previendo que se
acercaba su muerte, dícese de Gildas que se hizo embarcar en una nave sin vela con una
piedra por cabezal, y que de este modo llegó a Rhuys donde murió y fue enterrado.
De él conservamos la obra más antigua que se conoce sobre la historia de Inglaterra,
Acerca de la ruina y conquista de Bretaña, en un pedregoso latín, crónica de incierta
historicidad que abarca desde la conquista romana hasta su tiempo. Pero más que un libro
de historia es un discurso moral, severo admonitorio que no pierde ocasión de adoctrinar
Al borde de la leyenda vemos a este monje grave y poético, navegando sin vela, sólo a
merced de Dios, hacia el lugar donde quiere morir.
OTROS SANTOS: Santos Julián, Sulpicio, Constancio, y Severo, obispos; Santos Paplas, Sarbello, Barbas, Sabiniano, Mauro y Aquino, mártires; San Gildo, abad; Beato Manuel Domingo y sol, presbítero; Beata Arcángela Girlani, virgen; Beata Vilana delle Botti.
![]()