Deja el castillo de sus padres, de
ascendencia germana, latina y normanda, para estudiar en Montecassino y en la Universidad
de Nápoles. Tomás de Aquino viajó mucho, primero como estudiante y luego como profesor
de Montecassino, en cuyas cercanías había nacido (1225) a Colonia; de París, en donde
pasó tres temporadas, a Roma y Nápoles, para morir entre los Cistercienses de Fossanova,
cuando se dirigía al Concilio de Lyon (7 de marzo de 1274). Escribió mucho, y sus dos
Summas no deben hacer olvidar los múltiples comentarios de la Escritura, de filosofía o
teología. Mas, lo que especialmente hizo este hombre - formado en un principio en la
escuela de San Benito y luego en la de Santo Domingo, cuyo hijo pasó a ser al ingresar en
la Orden de Predicadores (1244) - fue orar mucho.
Sus estudios de Bolonia continúan en Colonia y París, con Alberto Magno entre sus
profesores.
Su ciencia filosófica del mundo antiguo y contemporáneo, tanto occidental como árabe,
le aureola del mayor prestigio. Su nombre comienza a vincularse con el de Aristóteles; y
es recibido entre los doctores de la Universidad de París el 15 de agosto de 1257.
Como catedrático de París busca en su filosofía y teología, más la solidez y la
precisión intelectual que el deslumbrar; y colabora humildemente a la Filosofía Perenne,
sin particularismos transitorios.
Cautivado muy pronto por la «sublime verdad» de Dios,
consagró todas sus fuerzas a la contemplación del Misterio, aguzando sin cesar el doble instrumento que el
Señor había colocado a su disposición: su inteligencia de hombre y su fe de cristiano
transida de amor. Si bien es cierto que escribió y enseñó, lo hizo para comunicar a los
demás los resultados de sus descubrimientos e incitarles en la única tarea que existe
conforme a la medida del corazón del hombre: la búsqueda de Dios.
En acto de obediencia al Papa, acudía
desde Italia al Concilio de Lyón, como teólogo, cuando se siente enfermo; por voluntad
suya es acogido en el cercano monasterio cisterciense de Fossa-Nuova; y tras pedir con
humilde insistencia fueran sometidos previamente sus escritos "a la corrección de la
Santa Iglesia Romana", muere santamente el año 1274.Como el 7 de marzo cae siempre
en Cuaresma, se celebra la memoria de Santo Tomás de Aquino el 28 de enero, que es
aniversario del traslado de su cuerpo al convento de los Dominicos de Toulouse (1369).
OTROS SANTOS: Flaviano, Leucio,
Tirso, Calínico y Leonides, mártires; Julián y Valerlo, obispos; Juan,
presbítero; Santiago, eremita; Beato Julián Maunlor, religioso.
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