20 DE ENERO

SAN FABIÁN   S.III

fabiann.jpg (18442 bytes)El papa San Fabián gobernó la Iglesia romana durante catorce años (236-250), que fueron años de paz, organización y expansión misional. Fabián - que era un seglar al ser elegido para obispo - gobernó tal empresa con celo y sabiduría. Según testimonio de Gregorio de Tours, envió a la Galia siete obispos, entre los cuales se hallan Saturnino de Toulouse y Dionisio de París. La Iglesia de Cartago tenía por entonces como obispo a Cipriano, y el sacerdote Orígenes desempeñaba su magisterio en Cesarea. La persecución de Decio vino a interrumpir el «servicio» de Fabián, que fue una de sus primeras víctimas el 20 de enero del año 250.
"Me alegro de que un gobierno tan íntegro como el suyo, haya sido gloriosamente coronado"; comenta, desde África, San Cipriano que escribió en seguida una carta a los presbíteros y diáconos de Roma, felicitándoles por el testimonio ofrecido al Señor por su obispo:

«En la misma medida en que el fallo de un responsable puede suponer, por su funesto influjo, el fracaso de los que le siguen, así también resulta útil y saludable su firmeza en la fe, mediante la cual se muestra digno de ser imitado por sus hermanos».

SAN SEBASTIÁN   S. IV

sebastiann.jpg (17819 bytes)Desde San Sebastián hasta los santos Nereo y Aquileo, gran cantidad de soldados cristianos fueron entregados a la muerte durante la persecución de Diocleciano. Comenzó ésta con una depuración del ejército (300). Sebastián, milanés de origen, se hallaba en Roma en el momento en que hubo de elegir entre el servicio al emperador o a Cristo. Se puede calibrar la trascendencia de tal opción al ser encasillada dentro de una vida cuyo resorte era la obediencia. Para un soldado, el desobedecer supone siempre un drama. Pero hay ocasiones en las que, según la intrépida aseveración de San Pedro, «hay que obedecer antes a Dios que a los hombres» (Hech 5, 29). Tal fue el caso de Sebastián. La comunidad romana le dio sepultura con honor junto al lugar en que se conserva el recuerdo de los Apóstoles Pedro y Pablo, en la Catacumba de la Vía Apia.
La silueta cristiana de San Sebastián se hará popular, especialmente a través del mundo del arte con sus flechas y torso militar.
Y fue San Ambrosio su gran panegirista: "Aprovechemos el ejemplo del mártir San Sebastián, cuya fiesta celebramos hoy. Era oriundo de Milán y marchó a Roma en tiempo en que la fe sufría allí una terrible persecución. Allí padeció; mejor dicho, allí fue coronado", bajo los emperadores Diocleciano y Maximino Hercúleo.

OTROS SANTOS: Nuestra Señora del Milagro; Conversión de san Juan de Dios; Asclio y  Neófito, mártires; Wulfstano y   Mauro, obispos; Eutimio y Fequino, abades.