11 DE ENERO
SAN PAULINO DE AQUILEA 726-802
Dicen que era hijo de pastores y que cuidaba rebaños al pie de los
Alpes en su Friul natal, y de él sabemos que era menudo de cuerpo. Por obra del estudio
Paulino se fue haciendo muy grande en saber, y su fama llegó al corazón de la Europa
carolingia, Aquisgrán, donde el emperador de la barba florida convocaba a los hombres
más eminentes de su tiempo.
En la corte de Carlomagno será íntimo amigo de Alcuino de York, otra de las lumbreras de
Aquisgrán, enseña gramática y maravilla a todos por su ciencia, su piedad y lo afable
de su trato. El gran Alcuino se declara inconsolable cuando le ve partir, su ausencia es
para él como una soledad rota por las cartas que vienen de Italia.
Porque acabaron por nombrarle obispo de Aquilea, cerca del Adriático, la misma tierra en
que nació, tierra fronteriza de la fe y la cultura que siglos atrás había devastado el
propio Atila. Obispo con función de baluarte, destinado a la primera línea, «centinela
de las puertas de la ciudad de Dios», según palabras de su amigo el anglosajón.
Paulino evangeliza a los bárbaros que tenía más próximos, vela celosamente por la
pureza de la fe - él es quien combate el adopcionismo nacido en tierras españolas--y
deja tan buen recuerdo que a su muerte la Iglesia le eleva a los altares. Quizá su
vocación le empujaba a quedarse en la docta y resguardada Escuela Palatina, entre amigos,
aprendiendo y enseñando, pero por obediencia se metió en el fragor de la actividad
pastoral, y volvió como en su niñez a apacentar turbulentos rebaños, haciéndose
maestro en el más difícil de los ejercicios de esta vida, ser bueno y gobernar bien.
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SAN SALVIO S.II
Mártir
del siglo II muy celebrado en España y África especialmente en Cartago. San Agustín
presentaba su martirio como un ejemplo.
El mismo nombre de San Salvio lleva en Amiens, cinco siglos más tarde, uno de los obispos
más señalados de aquella diócesis.
Había regido un monasterio que él mismo fundara con la advocación de la Madre de Dios y
de San Pedro en Montreuil-sur-Mer.
Como obispo, es universalmente venerado. La catedral construida sobre la tumba de San
Fermín de Pamplona el primer Obispo de Amiens quedaba muy alejada de la ciudad. Y San
Salvio construye una catedral digna de alojar en el centro de la ciudad reliquias tan
insignes.
Incendiada por los normandos, dos siglos más tarde, el año 881, terminará alzándose
posteriormente en su emplazamiento, y siempre con la advocación de la Madre de Dios, una
de las más esbeltas catedrales góticas de la cristiandad.
OTROS SANTOS: Higinio, papa y mártir; Palamón, abad; Alejandro, Leucio y Salvio, obispos; Salvio, Pedro, Severo y Leucio, mártires; Teodosio y Anastasio, monjes; Martín de León, presbítero; Honorata y Hortensia vírgenes; Beatos Gonzalo de Amarante y Bernardo Scammaca, presbíteros.