6 DE AGOSTO

LA TRANSFIGURACIÓN DEL SEÑOR

transfiguracionn.jpg (20731 bytes)Cuarenta días antes de la Exaltación de la santa Cruz, celebramos la Transfiguración del Señor la fiesta era ya conocida en Oriente desde el siglo V.
La liturgia evocaba ya, el segundo domingo de Cuaresma, la Transfiguración, que se asemeja en más de un detalle al Bautismo del Señor. la nube que envuelve a Jesús, la voz del Padre que le señala como a su Hijo Amado son una repetición de la manifestación del jordán. Aquí se añade la presencia de Moisés y Elías, como aportación del testimonio de la Ley y los Profetas, de los que Jesús dirá más tarde que habían profetizado su muerte y resurrección (Lc 24, 26-27). Ahora bien, la finalidad de la Transfiguración era precisamente el «fortalecer la fe de los Apóstoles, para que sobrellevasen el escándalo de la cruz». Mas la Transfiguración, al igual que el Bautismo, es también un adelanto de la «perfecta adopción» que convertirá a todos los creyentes en hijos de Dios y coherederos con Cristo, Jesús «alentó la esperanza de la Iglesia al revelar en sí mismo la claridad que brillará un día en todo el cuerpo» de la Iglesia, cuando se manifiesto en su gloria. La visión ofrecida a los Apóstoles contiene las primicias de aquélla en la que «Ve a Cristo tal cual es». La Eucaristía nos prepara, ya desde ahora, a «transformarnos en la imagen del Hijo, cuya gloria nos ha manifestado».

Algunos Santos Padres aportan una curiosa interpretación a la Transfiguración. Jesús, dicen, siempre estaba transfigurado, su divinidad irradiaba siempre a través de la envoltura de la naturaleza humana, su rostro siempre estaba resplandeciente--"ese halo luminoso que despiden las almas más santas"--, pero los discípulos, enredados en problemas de preeminencias, enfrascados en pequeños detalles, mezclados entre las multitudes, entretenidos en pequeñas cosas, no podían vislumbrar el brillo del rostro de Jesús.
Bastó que dejaran el espesor del valle, que subieran a la montaña, que dejaran aparte sus minúsculas preocupaciones, que se purificaran los ojos, que miraran más fijamente, sin estorbos, al rostro de Jesús, para que descubrieran el fulgor de su mirada, el rostro siempre radiante de Jesús.
Dice un autor que si el hombre mirara con frecuencia al cielo, acabarían naciéndole alas. Y otro más prosaico afirma que al que sólo mira al suelo le salen cuatro patas. Pero Dios nos dio los ojos para mirar a lo alto.

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SANTOS JUSTO Y PASTOR 304

justo.jpg (11719 bytes)El gran poeta cristiano Aurelio Prudencio dedica este sencillo recuerdo en su poema Peristephanon a la historia de estos dos invictos hermanos los santos Justo y Pastor: "Siempre será una gloria para Alcalá el llevar en su regazo la sangre de Justo con la de Pastor, dos sepulcros iguales donde se contiene el don de ambos: sus preciosos miembros".
Son los hermanos mártires de Alcalá de Henares, la antigua Complutum, que murieron durante la gran persecución de Diocleciano, cuando el prefecto Daciano recorría España y se esforzaba por ahogar en sangre los testimonios de fe.
Vicente de Zaragoza, Eulalia de Mérida y tantos otros fueron víctimas suyas cuyos nombres perpetúa el santoral. Y también estos dos niños de corta edad, se cree que de unos siete o nueve años, quizá degollados en las afueras de la población, donde hoy se levanta una basílica.
Dos corderos al cielo sacrifica, primicias ya de innumerables santos, dice un soneto de Lope, cantor de los patronos de Alcalá y de toda la diócesis de Madrid, aunque su culto se propagó también por el resto de España (se cree que la iglesia de Barcelona que lleva sus nombres, quizá fundada en el siglo IV, es la más antigua de la ciudad) e incluso más allá de los Pirineos.

Pasó bastante tiempo después de esta persecución de Daciano hasta que pudieron dar con los cuerpecillos de estos dos niños hermanos. Debemos a San Ildefonso (+ 667) sabrosas noticias sobre el hallazgo de sus cuerpos que a la vez nos proporcionan muy interesantes datos sobre su vida y martirio. Dice este Santo Doctor que el hallazgo de estos benditos cuerpos que sufrieron de tan niños el martirio por Cristo, se debe al Obispo de Toledo llamado Asturio. Este santo obispo no paró hasta dar con ellos y en su honor edificó una Iglesia en Alcalá y les amó tan entrañablemente que ya no quiso volver a su sede toledana y quiso permanecer al lado del sepulcro de estos heroicos niños hasta su muerte. A él, a Asturio, se deben los textos litúrgicos de la Misa y Oficio de los hermanos Justo y Pastor.
Los dos hermanos eran como una sola cosa. Vivían unidos no sólo por los lazos de la carne sino también por los mismos gustos: Juntos comían, Juntos dormían, juntos estudiaban. Juntos iban al colegio. Juntos a los rezos... Bien pudo cantar el poeta: "Lo que ama o quiere el uno al martirio aspira, por morir otro suspira; y al cruel cuchillo los dos, el cuello ofrecen por Dios, que desde el cielo los mira".
San Ildefonso de Toledo en el apéndice a su obra Varones ilustres, dice: "Mientras eran conducidos al lugar del suplicio mutuamente se estimulaban los dos corderitos. Porque Justo, el más pequeño, temeroso de que su hermano desfalleciera, le hablaba así: "No tengas miedo, hermanito, recibe tranquilo el golpe de la espada"... Sonrientes, mueren por Cristo por el año 304.

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SAN HORMISDAS   +523

hormisdasn.jpg (20871 bytes)Aparte del hecho de que era viudo cuando fue elegido papa, y de que su hijo, San Silverio, también fue papa, no sabemos demasiado acerca de San Hormisdas. Sabemos que odiaba las disputas, dado que reprendió a unos monjes africanos por sus riñas.
Algunas personas gustan de promover los problemas. Es como si buscasen maneras de ser desagradables y pendencieros. Entonces, cuando aparecen los problemas, son los primeros en decir «te lo dije». Tales personas son heraldos de las profecías de autocumplimiento.
A menudo creamos nuestras propias profecías de autocumplimiento. Cuando usamos negativas como «no puedo», o «yo nunca», establecemos mentalmente situaciones en las que esperamos fallar. Luego, cuando así sucede, podemos quejarnos: «Te lo dije. »
Las profecías de autocumplimiento no tienen por qué ser negativas. Podemos crear nuestras propias profecías positivas. Una técnica para conseguir que las cosas buenas se hagan realidad es a través de la visualización creativa. Cerrando nuestros ojos e imaginando lo mejor, en vez de lo peor, programamos nuestra computadora mental para esperar lo mejor. Este tipo de visualización es utilizado por los atletas antes de una competición importante, los cirujanos antes de una operación complicada y los actores antes de subir al escenario. Aunque no sea magia, y no pueda garantizar un resultado positivo, crea una atmósfera en la que es más probable que busquemos cosas positivas que negativas. Ya eso sólo resulta un gran paso en la dirección correcta.

OTROS SANTOS: Esteban de Cardeña, abad; Cuarto, Felicísimo, Agapito, Jenaro, mártires; Santiago, Ermitaño.

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