19 DE AGOSTO
SAN JUAN EUDES 1601-1680
Pertenece
a la generación que está a caballo entre los reinados de Luis Xlll y Luis XIV, cuando
Francia, después de salir de la tragedia de las guerras religiosas, ve florecer una edad
de oro de la fe y la cultura cristianas, no sin excesos y tormentas, pero con una plenitud
y una profundidad que dejan una huella hondísima.
La familia Eudes amenazaba extinguirse. Sólo quedaba un hijo, Isaac, que estaba cursando
la carrera eclesiástica y ya era subdiácono. Para que continuase el apellido abandona la
carrera sacerdotal y contrae matrimonio con la joven María Corbin. En la familia
Eudes-Corbin se vive la fe. El padre y la madre rezan el Oficio Divino cada día. El
Señor les bendice con siete hijos. El mayor de ellos será el protagonista de esta
historia.
Juan Eudes nació en Ri (Orne) en
1601.
Fuera de una estancia de algunos
años en París, donde fue discípulo de Berulle y de Condren, tuvo siempre como marco de
su vida su Normandía natal: estudios con los jesuitas de Caen, y, más tarde, tras su
ingreso en el Oratorio Berulano, misiones por la diócesis de Bayeux y de Lisieux, así
como asistencia a los apestados de Caen.
Fue aquí donde fundó el Instituto de Nuestra Señora de la Caridad para la
regeneración de las prostitutas, y luego, en 1643, la Congregación de Jesús y María,
que se consagraría a la dirección de seminarios. Con la fundación de los seminarios de
Caen, Contances, Lisieux y Rouen, San Juan Eudes había dado cumplimiento a la gran
ilusión de su vida. Para él, la clave de la evangelización de los campos, de la
asistencia a los pobres y de la recuperación de las almas pecadoras, se hallaba en la
existencia de sacerdotes fervorosos y doctos, suficientemente evangélicos como para
anunciar a los hombres, por medio de la palabra y con su propia vida, «las insondables
riquezas de Cristo». Lo mismo en sus escritos espirituales que en su ansia por la
formación de los sacerdotes se muestra Juan Eudes como el mensajero del Corazón de
Jesús, lleno de amor hacia el Padre y de ternura para con los hombres.
San Juan Eudes fue el hijo mayor de una pareja de granjeros franceses. Aunque ellos
querían que se casara, San Juan se unió a los oratorianos y fue ordenado a los
veinticuatro años. Durante los siguientes años trabajó como misionero parroquial.
San Juan Eudes llevó el amor de Dios (así como ayuda material, por ejemplo, cobijo)
a los escalones inferiores de la sociedad: prostitutas, víctimas de la peste, marginados.
Al Padre Eudes lo que más le preocupa es formar
dignamente al clero. Aquí está - dice - el porvenir de la Iglesia tanto en Francia como
en todo el mundo. Abandona el Oratorio muy a pesar suyo y se entrega a la formación del
clero. Escribe unas Constituciones, forma un grupo de clérigos que le siguen a todas
partes y a pesar de las enormes dificultades que encuentra por todos lados, da vida a su
obra.
Su apostolado primordial es extender por todas partes la devoción a los Sagrados
Corazones de Jesús y de María. Para ello funda el Instituto de Jesús y María (Eudistas
se llaman ahora popularmente) y empieza a extenderse por todas partes. Viene la
aprobación de Roma. Le vienen muchas dificultades, calumnias, persecuciones.
Fundó otra comunidad, las Hermanas de la Caridad de las Desechadas, con el
específico propósito de ayudar a prostitutas que deseaban cambiar sus vidas.
Él nunca se olvida de su voto martirial que hizo el 1636. Ahora llega la hora de la
verdad. Interviene el Rey, el Papa... Todo por fin queda arreglado y en las manos de Dios.
Puede morir tranquilo. Esto sucede el 19 de agosto de 1680. Su palma de martirio incruento
era un hecho.
SAN MAGIN S. IV
Asceta tarraconense en el
monte de Brufagaña, muere martirizado a comienzos del siglo IV. El itinerario de su
martirio se recuerda en el torrente del Gayá; y, ya en Tarragona, en la puerta del Carro,
llamada posteriormente de San Magín, con su capilla adjunta. Para guardar sus reliquias,
se levantó un santuario muy célebre en Cataluña.
OTROS SANTOS: Magín,
Magno, Julio, Andrés, Timoteo, Tecla, Agapio, mártires; Luis de Anjou,obispo; Donato,
presbítero; ; Mariano, Rufino; Sixto III, papa; Beato Ezequiel Moreno, obispo; Bernardo Tolomei,
abad; Beato Guerrico, abad; Beato Jordán de Pisa, presbítero.
