17 DE AGOSTO
SAN MAMED SIGLO III
Mereció los más grandes elogios de San
Gregorio Nacianceno y de San Basilio, por su martirio que abarca toda la vida. Nace
prematuramente en Cea de Capadocia, cuando eran martirizados su madre, santa Rufina, y su
padre san Teodoro.
Y después de una existencia sujeta continuamente a detenciones, interrogatorios y
castigos, termina su vida el año 253, en la arena del anfiteatro de Cesárea, entre
combate y combate de fieras, a manos de un gladiador.

SANTA BEATRIZ DA
SILVA 1424-1490
Su nombre, de ascendencia real hispano
portuguesa, llevará eco de romancero: "Por la Corte inmaculada de María Emperatriz
dejó Cortes de Castilla, la Condesa Beatriz ».
Santa Beatriz de Silva nació en Ceuta, cuando Ceuta pertenecía a Portugal. Subía con
frecuencia al monte Hacho, a venerar a Nuestra Señora de Africa, pues desde muy niña
sintió gran veneración a la Inmaculada Concepción. Tenía diez años cuando su padre
fue trasladado a Portugal.
Había despedido en 1447 el
solar de su familia Ruiz de Silva y Meneses. Condes de Viana, en Campo Mayor, de Portugal,
y en Ceuta, para acompañar en Tordesillas como dama primera a la princesa Isabel de
Portugal, casada con el rey Juan II de Castilla.
La Corte no tenía lugar fijo. A veces residía en Madrigal de las Altas Torres, donde
pronto nacería Isabel la Católica. Otras veces residía en Tordesillas. Allí, en el
monasterio de Santa Clara, se dedicaba Beatriz a la oración. Todo lo iba a necesitar en
aquel ambiente cortesano de intrigas y recelos.
En la apreciación
contemporánea, "allende venir de sangre real era muy graciosa doncella y excedía a
todas las demás de su tiempo, en hermosura y gentileza".
Beatriz, por su rara
belleza, se daba cuenta que empezaba a ser motivo involuntario de rivalidades y celos
entre sus apasionados pretendientes. Los testimonios son numerosos. "Por su gran
hermosura fue demandada por muchos condes y duques en matrimonio. Había acaloradas
disputas y lances de amor por su causa". Beatriz se refugia en el silencio y la
oración "y de voluntad trocara su beldad por la fealdad de la mujer más fea del
mundo".
Algunos, despechados, urdieron sospechas sobre la virtud de Beatriz. La misma reina
empezó a recelar de su dama y de la fidelidad del rey, y, ciega por los celos, decidió
quitársela de delante violentamente.
Un día se hizo acompañar por Beatriz a un oscuro sótano, se acercaron a un cofre,
preparado para ello, la empujó dentro y cerró con llave, segura de su triunfo. Aún
enseñan hoy en Tordesillas, en el convento de Santa Clara, el viejo baúl donde fue
encerrada según la tradición.
Beatriz decide huir de las intrigas de la Corte. Se dirige a Toledo. Es aceptada en el
monasterio de Santo Domingo. No abraza la vida monacal, pero sigue la misma vida que las
monjas, durante 30 años.
La reina Isabel la Católica, que acudía a veces desde Arévalo con su madre, ya
arrepentida, a visitar a Beatriz, le regala los palacios de Galiana y el monasterio de
Santa Fe. Allí entra Beatriz con doce religiosas, después de 30 años de espera, con el nombre de María Inmaculada,
funda su Orden contemplativa de la Concepción Franciscana, muy admirada por la Reina
Isabel la Católica, y extendida pronto por Europa y América.
El Papa Inocencio VII aprobó la
nueva Orden Concepcionista con la Bula Inter Universa, el año 1489. En 1491 se traslada
solemnemente la Bula desde la catedral de Toledo hasta el monasterio de Santa Fe.
Pocos días después cayó gravemente enferma Beatriz. En el lecho de muerte recibió el
Hábito y pronunció los votos, como Madre y Fundadora de la Orden. Al ungirle la frente,
vieron en ella una estrella, como aparece en las estampas. El 17 de agosto de 1491 subió
al cielo. Pronto se cumpliría la promesa: "Tu Orden florecerá por todo el
mundo".
Estancada su causa durante varios siglos, fue declarada Beata por Pío XI en 1926, y
canonizada por Pablo VI cincuenta años después, en 1976.
Muchos poetas han cantado a Santa Beatriz: "Por la Corte Inmaculada, de María
Emperatriz, dejó Cortes de Castilla, la Condesa Beatriz"
"Condesa de la Corte de
Castilla, sufría cautiverio de volar; Apóstol de la Virgen sin mancilla, ya puede subir
libre su cantar"

SAN JACINTO DE CRACOVIA
1185-1257
El santo nacional de los polacos (su
nombre genuino debió de ser Jacko o Jacek) nació en un castillo de la Silesia, estudió
en Praga, Bolonia y París hasta doctorarse en Derecho y Teología, y años después era
vicario general de diócesis de Cracovia, regida por un tío suyo.
Su obispo dispuso que le acompañase en un viaje a Roa, y allí los polacos quedaron
atónitos al oír predicar santo Domingo: nunca habían oído palabras de fuego como
aquellas. Quizá presenciaron también sus milagros, eI hecho es que el joven se hizo
fraile predicador (quizás en el año 1217), y unos meses después se dirigía al norte
para fundar nuevos conventos dominicos.
En Polonia el primero Jacinto lo funda en Cracovia, pero no le bastaban los límites de su
patria y no tarda en lanzarse a la gran aventura de evangelizar las tierras de idólatras
semibárbaros que hay al este. En estos viajes se mezclan elementos legendarios, pero
parece seguro que recorrió Prusia, llegó al Báltico, donde una de sus fundaciones fue
origen de la ciudad de Danzig, y luego predicó por ,Suecia y Noruega.
Más lejos aún: Rusia, Moscú y Kiev, quizás el mar Negro parte de Grecia,
posteriormente, Danubio arriba, Bulgaria y Hungría. El avance avasallador de los
tártaros, que arrasan Kiev, le obliga a replegarse, muchos de sus esfuerzos no pudieron
fructificar después de aquella sangrienta oleada, y el santo, tras cuarenta años de
viajes apostólicos, murió en su convento de Cracovia.
Desde la Polonia fronteriza con la barbarie, Jacinto hizo irradiar el Evangelio hasta los
últimos confines de Europa, no siempre con logros duraderos, pero su espíritu de
conquista para la fe consolidó el cristianismo en su patria y proyectarlo hacia el mundo
exterior.
.OTROS SANTOS: Alipio y Posidio, obispos; Myrón,
Llberato, Bonifacio, Rústico, Felipe, Eutiquiano, Rogato, Séptimo, Estratón Máximo,
Pablo y Juliana hermanos, mártires; Eusebio, papa; Clara de la Cruz de Montefalco;
virgen; Beato Bartolomé Laurel, religioso y mártir; Beato Enrique Canadell, mártir;
Beatos Luis de Sotelo, Pedro de Zúñiga, religiosos y mártires; Beato Ángel Agustín
Mazzinghi, presbítero.
