13 DE AGOSTO

SAN PONCIANO Y SAN HIPÓLITO SIGLO III

poncianohipoliton.jpg (17983 bytes)Al llegar Ponciano a la Cátedra de Pedro, en el año 230, encontró a la Iglesia dividida por un cisma, cuyo autor era el sacerdote Hipólito, un maestro afamado por su conocimiento de la Escritura y por la profundidad de su pensamiento. Hipólito no se había avenido a aceptar la elección del diácono Calixto como papa (217) y, a partir de ese momento, se había erigido en jefe de una comunidad disidente, estimando que él representaba a la tradición, en tanto que Calixto y sus sucesores cedían peligrosamente al último capricho. El año 235 estalló la persecución de Maximiano. Constatando que los cristianos de Roma se apoyaban en los dos obispos, el emperador mandó que arrestasen a ambos, y les condenó a trabajos forzados. Para que la Iglesia no se viera privada de cabeza en circunstancias tan difíciles, Ponciano renunció a su cargo e Hipólito hizo otro tanto. Deportados a Cerdeña, se unieron en una misma confesión de fe, y no tardaron en encontrar la muerte. Después de la persecución, el papa Fabián (236-250), pudo llevar a Roma los cuerpos de ambos mártires. El 13 de agosto es precisamente el aniversario de esta traslación. Pronto se echó en olvido que Hipólito había sido el autor del cisma. Sólo se tuvo presente al mártir y doctor, hasta tal punto que un dibujo del siglo IV asocia sus nombres a los de Pedro y Pablo, Sixto y Lorenzo.

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SAN BENILDO 1805-1862

benildon.jpg (25005 bytes)¿Te sientes a veces como si no pudieras soportar ni un minuto más de lo mismo?
Si es así, San Benildo sabe exactamente cómo te sientes. Miembro de los Hermanos de las Escuelas Cristianas, San Benildo enseñó en la escuela y vivió la vida ordinaria de un hermano religioso durante cuarenta años. En algunas ocasiones se sentía tan frustrado con sus estudiantes, que decía: «Imagino que los ángeles mismos, si descendieran para ser maestros de escuela, encontrarían difícil controlar su ira. » Pero él controló la suya, además de desarrollar las que para su tiempo fueron técnicas revolucionarias que incluían el reforzarniento positivo en vez del castigo para motivar a los estudiantes.
Durante toda su larga carrera. San Benildo no hizo nada espectacular, pero lo hizo todo por amor de Dios. Debido a la dedicación de San Benildo a sus tareas, el papa Pío XI lo nombró Santo de los Quehaceres Cotidianos.
A veces la vida diaria es eso... diaria. Hacemos las mismas cosas una y otra vez hasta que parece que podríamos gritar. Nunca parece suceder nada diferente. Empezamos a pensar en salir corriendo, escapar, hacer algo excitante.
San Benildo nos demuestra que no son las cosas llamativas y monumentales las que hacen un santo. Es la vida diaria. Los sacrificios que hacemos por las personas que amamos, la disciplina que ejercemos llevando a cabo nuestros trabajos, incluso cuando no nos apetecen; éstas son las acciones que transforman nuestras almas. Éstas son las acciones que pueden cambiar la vida ordinaria de un quehacer cotidiano en una experiencia celestial.

OTROS SANTOS: Nª. Sª. de Valvanera; Nuestra Señora Refugio de los Pecadores; Casiano, Concordia, Máximo, mártires; Santa Radegunda, reina; Elena, Centola, vírgenes mártires; Gertrudis, virgen; Meinardo, obispo; Máximo, abad; Radegunda, reina; Wigberto presbítero; beato José pavón Bueno, presbítero y mártir; Beato Felipe de Jesús Munárriz y compañeros mártires; Beatos Jaime Falguerona y compañeros mártires; Beato José María Ormo y compañeros mártires; Beato Antonio Dalmau Rosich y compañeros mártires; Beato Tomás Capdevila y compañeros mártires; Beato Eusebio Codina y compañeros mártires; Beato Pedro Cunill y compañeros mártires; Beato Juan Sánchez y compañeros mártires; Beato Jakob Gapp, presbítero y mártir.

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