24 DE ABRIL
SAN FIDEL DE SIGMARINGA, presbítero y mártir 1578-1622
El martirio es una gracia permanente en la Iglesia. La
sangre cristiana corrió con abundancia a lo largo de los primeros siglos como testimonio
de la nueva fe, y más tarde seria derramada, en tiempos modernos, por las Iglesias
jóvenes de Extremo Oriente y del Nuevo Mundo. Pero, durante la Reforma protestante y el
Anglicanismo el martirio cobró una forma nueva, la más dolorosa: en nombre de la
fidelidad al Evangelio, unos cristianos llevaban al martirio a otros. Por una y otra
parte, la violencia de aquellos que le mataban encontraba en las víctimas el mismo anhelo
de morir, como auténticos testigos de Cristo. Así fue como entregó Fidel su vida por la
fe católica.