Hasta
qué punto llega la adhesión de los habitantes de Sicilia hacia su santa patrona se nos
da a conocer por una inscripción de los primeros años del siglo V que recuerda «el día
de la fiesta de la Señora Lucía, a la que no es posible alabar cuanto se merece». No
sabemos nada más acerca de la virgen Lucía: parece que sufrió el martirio en los
sangrientos años de la persecución de Diocleciano (304). En cualquier caso, en el siglo
VI su popularidad era tan grande como para que los clérigos y comerciantes sicilianos
introdujeran su culto en Roma y Lucía pasara a ocupar un puesto dentro de las vírgenes
ilustres sobre la pared de la basílica de San Apolinar Nuevo, en Rávena. Pronto sería
conocido por todo el Occidente su nombre, introducido en el Canon romano junto a los de
Inés, Cecilia y Águeda. "Santa Lucía", la santa cuyo nombre evoca la luz, es
hoy objeto de la devoción popular no sólo en Sicilia sino también en los Países
nórdicos: su fiesta proporciona un rayo de luz en medio de la dilatada noche del invierno
escandinavo.
SANTA
OTILIA S. VIII
Abadesa
cisterciense. Muerta en el 720 (?). Fiesta: el 13 de diciembre (martirologio
romano); el 14 de diciembre (fecha propia de Estrasburgo).
Su Vida y su leyenda se entremezclan.
La primera redacción de la vida de santa Otilia data de inicios del siglo x.
Hija de un duque alsaciano, Adalrico, Ético o Heticón, nace ciega. Su padre la
rechaza y una sierva la conduce al monasterio de Balma (sin duda
Baume‑les Dames o Moyenmoutier, Doubs). Repentinamente sus ojos se abren a
la luz durante su bautismo administrado por el obispo san Erardo, hermano de san
Hidulfo. Es la primera abadesa del monasterio de Hohenburgo, fundado por
Adalrico, que tomará el nombre de santa Otilia.
En virtud de sus oraciones consiguió sacar a su padre del purgatorio. Muerta un
13 de diciembre a inicios del siglo VIII sin haber recibido los últimos
sacramentos, resucita gracias a las oraciones de sus hermanas religiosas y
comulga con un cáliz que se hace llevar. La mayor parte de su vida es
legendaria.
Es, junto con Santa Lucía, la patrona de los ciegos y de los oculistas. Desde
1807, es la santa patrona de Alsacia.
Otros Santos: Eustracio, Auxencio, Eugenio. Eusebio, Mardario, Orestes, Antíoco, mártires; Audverto, obispo; Judoco, presbítero; Kenelmo, rey;
![]()