Con el ejemplo de la mujer hacendosa, diestra en la organización de su hogar, y el del empleado que hace fructificar los bienes de su Señor durante la larga ausencia de éste, parece como que la primera lectura y el evangelio nos proponen un ideal demasiado distante al del Sermón del montaña. Mas, a través de esos ejemplos, la Escritura nos da a entender una lección de fidelidad en la espera. Este es, también, el tipo de fidelidad que nos exige San Pablo en la epístola cuando nos recomienda que "estemos vigilantes y vivamos sobriamente" a la espera de la venida del Señor.
Trabaja con la destreza de sus manos
Una mujer hacendosa, ¿quién la hallará?, vale mucho más que las perlas. Su marido se fía de ella v no le faltan riquezas. Le trae ganancias y no pérdidas todos los días de su vida. Adquiere lana y lino, los trabaja con la destreza de sus manos. Extiende la mano hacia el huso v sostiene con la palma la rueca. Abre sus manos al necesitado y extiende el brazo al pobre. Engañosa es la gracia, fugaz la hermosura; la que teme al Señor merece alabanza. Cantadle por el éxito de su trabajo, que sus obras la alaben en la plaza.
SALMO RESPONSORIAL 127
R/ Dichoso el que teme al Señor.
¡Dichoso el que teme al Señor
y sigue sus caminos!
Comerás del fruto de tu trabajo,
serás dichoso, te irá bien.
Tu mujer como parra fecunda,
en medio de tu casa;
tus hijos como renuevos de olivo
alrededor de tu mesa.
Esta es la bendición del hombre
que teme al Señor.
Que el Señor te bendiga desde Sión,
que veas la prosperidad de Jerusalén,
todos los días de tu vida.
LECTURA DE LA PRlMERA CARTA DEL APÓSTOL SAN PABLO A LOS TESALONICENSES, 5.1-6
El día del Señor llegará como un ladrón en la noche
Hermanos: En lo referente al tiempo y a las circunstancias no necesitáis que os escriba. Sabéis perfectamente que el Día del Señor llegará como un ladrón en la noche. Cuando estén diciendo: «paz y seguridad», entonces, de improviso, les sobrevendrá la ruina, como los dolores de parto a la que está encinta, y no podrán escapar. Pero vosotros, hermanos, no vivís en tinieblas para que ese día os sorprenda como un ladrón, porque todos sois hijos de la luz e hijos del día; no lo sois de la noche ni de las tinieblas. Así, pues, no durmamos como los demás, sino estemos vigilantes y vivamos sobriamente.
Aleluya, aleluya. Jn 15, 4.5b
Permaneced en mí, como yo en vosotros
- dice el Señor -,
el que permanece en mí da mucho fruto.
Aleluya.
Lectura del santo Evangelio según San Mateo 25,14-30
Como has sido fiel en lo poco, pasa al banquete de tu Señor
El texto entre [ ] puede ornitirse.
En aquel tiempo dijo Jesús a sus discípulos esta parábola: "un hombre que se
iba al extranjero llamó a sus empleados y les dejó encargados de sus bienes: a uno le
dejo cinco talentos de plata; a otro, dos; a otro, uno; a cada cual según su capacidad.
Luego se marchó. [ El que recibió cinco talentos fue enseguida a negociar con ellos y
ganó otros cinco. El que recibió dos hizo lo mismo y ganó otros dos. En cambio el que
recibió uno hizo un hoyo en la tierra y escondió el dinero de su señor. ] Al cabo de
mucho tiempo volvió el señor de aquellos empleados y se puso a ajustar las cuentas con
ellos. Se acercó el que había recibido cinco talentos y le presento otros cinco,
diciendo: "Señor, cinco talentos me dejaste; mira, he ganado otros cinco." [ Su
señor le dijo: "Muy bien. Eres un empleado fiel y cumplidor; como has sido fiel en
lo poco, te daré un cargo importante; pasa al banquete de tu señor." Se acercó
luego el que había recibido dos talentos, y dijo: "Señor, dos talentos me dejaste;
mira, he ganado otros dos." Su señor le dijo: "Muy bien. Eres un empleado fiel
y cumplidor; como has sido fiel en lo poco, te daré un cargo importante; pasa al banquete
de tu señor."
Finalmente, se acercó el que había recibido un talento dijo: "Señor, sabía que
eres exigente, que siegas donde siembras y recoges donde no esparces; tuve miedo y fui a
esconder tu talento bajo tierra. Aquí tienes lo tuyo."El señor le respondió:
"Eres un empleado negligente y holgazán." ¿Conque sabías que siego donde no
siembro y recojo donde no esparzo? Pues debías haber puesto mi dinero en el banco para
que al volver yo pudiera recoger lo mío con los intereses. Quitadle el talento y dádselo
al que tiene diez. Porque al que tiene le dará y le sobrará; pero al que no tiene, se le
quitará hasta lo que tiene. Y a ese empleado inútil echadlo fuera, a las tinieblas;
allí será el llanto y el rechinar de dientes.» ]
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Hay
un miedo malo y otro bueno. La parábola de los talentos es una lección sobre los dos. Lo
esencial está en el diálogo del amo con el tercer criado, el asustado.![]()