VIGÉSIMO
NOVENO DOMINGO
Jesús se define en el evangelio su postura con relación al poder temporal. Está compuesta de respeto hacia su autonomía pero también de reivindicación de la primacía de todo lo que toca al servicio de Dios. Así habrá de proceder la Iglesia en sus relaciones con la política. El Señor esta por encima de todo, afirma el profeta, y se vale a veces de quienes dirigen a los pueblos como lo hizo con Ciro I rey de Persia, para llevar a cabo sus planes. En la epístola comenzamos la carta de San Pablo a los Tesalonicenses. El Apóstol da gracias a Dios porque su Vida es de plena actividad en la fe, la caridad y la esperanza.
LECTURA DEL LIBRO
DE
Llevó de la mano a Ciro para doblegar ante él las naciones
Así dice el Señor a su Ungido, a Ciro, a quien lleva de la mano:
Doblegaré ante él las naciones, desceñiré las cinturas de los reyes, abriré ante él
las puertas, los batientes no se le cerrarán. Por mi siervo Jacob,
por mi escogido Israel te llamé por tu nombre, te di un título, aunque no me conocías.
Yo, soy el Señor y no hay otro; fuera de mi no hay dios.
Te pongo la insignia, aunque no me conoces, para que sepan de Oriente a Occidente que no
hay otro fuera de mí. Yo soy el Señor y no hay otro.
SALMO RESPONSORIAL 95
R/ Aclamad la gloria y el poder del Señor.
Cantad al Señor un cántico nuevo
cantad al Señor, toda la tierra.
Contad a los pueblos su gloria
sus maravillas a todas las naciones.
Porque es grande el Señor,
y muy digno de alabanza
más temible que todos los dioses
Pues los dioses de los gentiles son apariencia
mientras que el Señor ha hecho el cielo.
Familias de los pueblos, aclamad al Señor,
aclamad la gloria y el poder del Señor
aclamad la gloria del nombre del Señor,
entrad en sus atrios trayéndole ofrendas.
Postraos ante el Señor en el atrio sagrado,
tiemble en su presencia la tierra toda.
Decid a los pueblos: «el Señor es rey
él gobierna a los pueblos rectamente.
LECTURA DE LA PRIMERA CARTA DEL APÓSTOL SAN PABLO A LOS TESALONICENSES 1, 1-5b
Recordamos vuestra fe, esperanza y caridad
Pablo, Silvano y Timoteo a la Iglesia de los Tesalonicenses, en Dios Padre y en el Señor Jesucristo. A vosotros, gracia y paz. Siempre damos gracias a Dios por todos vosotros y os tenemos presentes en nuestras oraciones. Ante Dios, nuestro Padre, recordamos sin cesar la actividad de vuestra fe, el esfuerzo de vuestro amor y el aguante de vuestra esperanza en Jesucristo nuestro Señor. Bien sabemos, hermanos amados de Dios, que él os ha elegido y que cuando se proclamó el Evangelio entre vosotros no hubo sólo palabras, sino fuerza del Espíritu Santo y convicción profunda, como muy bien sabéis.
Aleluya, aleluya. Flp 2, 15-16
Brillaréis como antorchas en el mundo
presentándole la Palabra de vida. Aleluya.
Lectura del santo Evangelio según San Mateo 22~15-21
Pagadle al César lo que es del César y a Dios lo que es de Dios
En aquel tiempo, los fariseos se retiraron y llegaron a un acuerdo para comprometer a Jesús con una pregunta. Le enviaron unos discípulos, con unos partidarios de Herodes, y le dijeron: «Maestro, sabemos que eres sincero y que enseñas el camino de Dios conforme a la verdad; sin que te importe nadie, porque no te fijas en las apariencias. Dinos, pues, qué opinas: ¿es lícito pagar impuesto al César o no?» Comprendiendo su mala voluntad, les dijo Jesús: «¡Hipócritas!, ¿porqué me tentáis? Enseñadme la moneda del impuesto.» Le presentaron un denario. El les preguntó: «¿De quién son esta cara y esta inscripción?» Le respondieron: «Del César.» Entonces les replicó: «Pues pagadle al César lo que es del César y a Dios lo que es de Dios.»
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Llamados a dar y
a recibir, somos como uno de los dos mares de Palestina. Uno se llama mar de Galilea. Es
un gran lago de agua limpia y fresca que se puede beber. Los peces y la gente nadan en
él. Está rodeado de vegetación. Jesús navegó por él en diversas ocasiones.