VIGÉSIMO
NOVENO DOMINGO
En la primera lectura vemos cómo la oración
perseverante de Moisés obtiene la victoria para su pueblo Israel De modo semejante nos
recomienda Jesús en el evangelio que oremos con insistencia y sin desanimarnos. Pero
conviene que paremos nuestra atención, sobre todo, en la pregunta que formula con una
especie de angustia: «Cuando venga el Hijo del Hombre, ¿encontrará esta fe en la
tierra?,". San Pablo manda a Timoteo que nutra su fe con la lectura de las
Escrituras, y le ordena solemnemente, en nombre de Cristo, que no decaiga en la
proclamación de la palabra de Dios.
LECTURA DEL LIBRO DEL ÉXODO 17, 8-13
En aquellos días, Amalec vino y atacó a los israelitas en Rafidín. Moisés dijo a
Josué: «Escoge unos cuantos hombres, haz una salida y ataca a Amalec. Mañana yo estaré
en pie en la cima del monte con el bastón maravilloso en la mano.» Hizo Josué lo que le
decía Moisés y atacó a Amalec; Moisés, Aarón y Jur subieron a la cima del monte.
Mientras Moisés tenía en alto la mano vencía Israel; mientras la tenía bajada, vencía
Amalec Y como le pesaban las manos, sus compañeros cogieron una piedra y se la pusieron
debajo para que se sentase Aarón y Jur le sostenían los brazos, uno a cada lado. Así
sostuvo en alto las manos hasta la puesta del sol Josué derrotó a Amalec y a su tropa, a
filo de espada
ALMO RESPONSORIAL 120
R/ El auxilio me viene del Señor que hizo el cielo y la tierra.
Levanto mis ojos a los montes:
¿de dónde me vendrá el auxilio?
el auxilio me viene del Señor
que hizo el cielo y la tierra.
No permitirá que resbale tu pie
tu guardián no duerme
no duerme ni reposa
el guardián de Israel.
El Señor te guarda a su sombra
esta a tu derecha;
de día el sol no te hará daño,
ni la luna de noche.
El Señor te guarda de todo mal
el guarda tu alma;
el Señor guarda tus entradas y salidas
ahora y por siempre.
LECTURA DE LA 2ª CARTA DEL APÓSTOL SAN PABLO A TIMOTEO 3, 14-4,2.
Querido hermano: Permanece en lo que has
aprendido y se te ha confiado; sabiendo de quién lo aprendiste y que de niño conoces la
Sagrada Escritura: Ella puede arte la sabiduría que por la fe en Cristo Jesús conduce a
la salvación.
Toda Escritura inspirada por Dios es también útil para enseñar, para reprender, para
corregir, para educar en la virtud: así el hombre de Dios estará perfectamente equipado
para toda obra buena. Ante Dios y ante Cristo Jesús, que ha de juzgar a vivos y muertos,
te conjuro por su venida en majestad: proclama 1a Palabra, insiste a tiempo y a destiempo,
reprende, reprocha, exhorta, con toda comprensión y pedagogía
ALELUYA
La palabra de Dios es viva y eficaz;
juzga los deseos e intenciones del corazón.
LECTURA DEL SANTO EVANGELIO SEGÚN SAN LUCAS
En aquel tiempo, Jesús, para explicar a los discípulos como tenían que orar siempre
sin desanimarse, les propuso esta parábola: «Había un juez en una ciudad que ni temía
a Dios ni le importaban los hombres. En la misma ciudad había una viuda que solía ir a
decirle:
'Hazme justicia frente a mi adversario'; por algún tiempo se negó, pero después se
dijo: 'Aunque ni temo a Dios ni me importan los hombres, como esa viuda me está
fastidiando, le haré justicia, no vaya a acabar pegándome en la cara.'» Y el Señor
respondió: "Fijaos en lo que dice el juez injusto; pues Dios, ¿no hará justicia a
sus elegidos que le gritan día y noche?, ¿o les dará largas? Os digo que les hará
justicia sin tardar Pero cuando venga el Hijo del Hombre, ¿encontrará esta fe en la
tierra?»
Oración
de los Fieles
Invoquemos,
hermanos y hermanas, al Señor, que quiere que todos los hombres se salven y
lleguen al conocimiento de la verdad: Después
de cada petición respondemos: Te rogamos, Señor, óyenos.
Para
que el Señor avive el corazón de los fieles y los empuje a trabajar en la
salvación de todos los hombres y en el anuncio del Evangelio a todos los
pueblos, roguemos al Señor.
Para
que sean desterradas todas las divisiones que separan a pueblos y razas, y se
mantengan firmes en la sociedad humana la igualdad y la justicia, roguemos al Señor.
Para
que los prófugos, los exiliados, los rechazados por la sociedad y los
abandonados puedan regresar a la patria y para que el Señor conceda a todos un
corazón bondadoso para con los pobres y forasteros, roguemos al Señor.
Para
que Dios infunda en nuestros corazones su Espíritu de amor, a fin de que,
revestidos con los mismos sentimientos de Cristo, amemos a Dios en los hermanos,
roguemos al Señor.
Dios
nuestro, que, gracias a las manos en alto de tu siervo Moisés, diste a tu
pueblo la victoria, contempla a tu Iglesia reunida en oración y haz que el
nuevo Israel progrese en el bien y venza a las fuerzas malignas que amenazan al
mundo, mientras espera la hora en que harás justicia a tus elegidos que claman
a ti día y noche. Por Jesucristo, nuestro Señor.
Amén.
Prefacio
El
misterio pascual ha hecho de nosotros el pueblo de Dios
El
Señor esté con ustedes.
Y con tu espíritu.
Levantemos
el corazón.
Lo tenemos levantado hacia el Señor.
Demos
gracias al Señor, nuestro Dios.
Es justo y necesario.
En
verdad es justo y necesario, es nuestro deber y salvación,
darte gracias siempre y en todo lugar, Señor, Padre santo,
Dios todopoderoso y eterno, por Cristo, Señor nuestro.
Quien, por su misterio pascual,
realizó la obra maravillosa de
llamarnos del pecado y de la muerte al honor de ser estirpe elegida, sacerdocio
real, nación consagrada, pueblo de su propiedad,
para que, trasladados de las tinieblas a tu luz admirable, proclamemos ante el
mundo tus maravillas.
Por eso, con los ángeles y arcángeles
y con todos los coros celestiales,
cantamos sin cesar el himno de tu gloria:
Santo, Santo, Santo…
![]()
![]()