Sagrada Familia

El domingo que sigue a la Natividad es el domingo de la Sagrada Familia. Nos presenta a la Familia de Nazaret como modelo de familia cristiana. Así, se implora la intercesión de María, «la Virgen, Madre de Dios» y de San José sobre nuestras familias, recordando que nos hallamos en camino hacia el hogar del cielo, el lugar del gozo eterno.

49x.jpg (7026 bytes)ORACIÓN DE LA FAMILIA ( Juan Pablo II)

Oh Dios, de quien procede toda paternidad en el cielo y en la tierra. Padre que eres Amor y Vida:
Que cada familia humana se convierta, por medio de tu Hijo Jesucristo, nacido de Mujer y del Espíritu Santo, en verdadero Santuario de la vida y del amor.
Que tu gracia guíe los pensamientos y las obras de los esposos hacia el bien de sus familias y de todas las familias del mundo.
Que las jóvenes generaciones encuentren en la familia un fuerte apoyo para su crecimiento en la verdad y el amor.
Que el amor, corroborado por la gracia del Sacramento del Matrimonio, se demuestre más fuerte que cualquier debilidad y crisis por las que, a veces, pasan nuestras familias.
Que por intercesión de la Sagrada Familia de Nazaret, la Iglesia, en todas las naciones de la tierra, pueda cumplir fructíferamente su misión en la familia y mediante la familia.
Tú que eres la Vida, la Verdad y el Amor en la unidad de tu Hijo y del Espíritu Santo. Amén.

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LITURGIA DE LA PALABRA

A lo largo del ciclo de tres años, el evangelio evoca los recuerdos que San Mateo y San Lucas recogieron acerca de la infancia de Jesús: su presentación en el Templo (B), 18 huida a Egipto (A) y la peregrinación a los doce años a Jerusalén (C). Cada relato nos vuelve a conducir hasta Nazaret (3). Las otras dos lecturas son otras tantas exhortaciones a que llevemos una vida de familia que se desarrolle bajo la mirada de Dios y en el amor de Cristo. Llama la atención la delicadeza del texto del Antiguo Testamento y la psicología que emplea San Pablo para garantizar la concordia en el hogar.

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LECTURA DEL LIBRO DEL ECLESIÁSTICO 3, 3-7.14-17a

familiax.jpg (7099 bytes)Dios hace al padre más respetable que a los hijos y afirma la autoridad de la madre sobre la prole. El que honra a su padre expía sus pecados, el que respeta a u madre acumula tesoros; el que honra a su padre se alegrará de sus hijos y cuando rece, será escuchado; el que respeta a su padre tendrá larga vida, al que honra a su madre el Señor le escucha.
Hijo mío, sé constante en honrar a tu padre, no lo abandones, mientras viva; aunque flaquee su mente, ten indulgencia, no lo abochornes, mientras vivas. La limosna del padre no se olvidará, será tenida en cuenta para pagar tus pecados; el día del peligro se acordará de ti y deshará tus pecados como el calor la escarcha.

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SALMO RESPONSORIAL 127

R/ ¡Dichoso el que teme al Señor, y sigue sus caminos!

¡Dichoso el que teme al Señor,
y sigue sus caminos!
Comerás del fruto de tu trabajo,
serás dichoso, te irá bien.

Tu mujer, como parra fecunda,
en medio de tu casa-
tus hijos como renuevos de olivo,
alrededor de tu mesa.

Esta es la bendición del hombre
que teme al Señor.
Que el Señor te bendiga
desde Sión
que veas la prosperidad de Jerusalén,
todos los días de tu vida.

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LECTURA DE LA CARTA DEL APÓSTOL SAN PABLO A LOS COLOSENSES 3, 12-21

Familiabx.jpg (11800 bytes)Hermanos: Como pueblo elegido de Dios, pueblo sacro y amado, sea vuestro uniforme: la misericordia entrañable, la bondad, la humildad, la dulzura, la comprensión. Sobrellevaos mutuamente y perdonaos, cuando alguno tenga quejas contra otro. El Señor os ha perdonado: haced vosotros lo mismo. Y por encima de todo esto, el amor, que es el ceñidor de la unidad consumada. Que la paz de Cristo actúe de árbitro en vuestro corazón: a ella habéis sido convocados, en un solo cuerpo. Y celebrad la Acción de Gracias: la Palabra de Cristo habite entre vosotros en toda su riqueza; enseñaos unos a otros con toda sabiduría exhortaos mutuamente. Cantad a Dios, dadle gracias de corazón, con salmos, himnos y cánticos inspirados. Y todo lo que de palabra o de obra realicéis, sea todo en nombre de Jesús, ofreciendo la Acción de Gracias a Dios Padre por medio de él.
Mujeres, vivid bajo la autoridad de vuestros maridos, como conviene en el Señor. Maridos, amad a vuestras mujeres, y no seáis ásperos con ellas .Hijos, obedeced a vuestros padres en todo, que eso le gusta al Señor. Padres, no exasperéis a vuestros hijos, no sea que pierdan los ánimos.

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Lectura del santo Evangelio según San Mateo 2, 13-15. 19-23 ( Ciclo A)

huidax.jpg (7845 bytes)Cuando se marcharon los magos, el ángel del Señor se apareció en sueños a José y le dijo: «Levántate, coge al niño y a su madre y huye a Egipto; quédate allí hasta que yo te avise, porque Herodes va a buscar al niño para matarlo.» José se levantó, cogió al niño y a su madre de noche; se fue a Egipto y se quedó hasta la muerte de Herodes; así se cumplió lo que dijo el Señor por el Profeta: «Llamé a mi hijo para que saliera de Egipto.»
Cuando murió Herodes, el ángel del Señor se apareció de nuevo en sueños a José en Egipto y le dijo: "Levántate, coge al niño y a su madre y vuélvete a Israel; ya han muerto los que atentaban contra la vida del niño.» Se levantó cogió al niño y a su madre y volvió a Israel. Pero al enterarse de que Arquelao reinaba en Judea como sucesor de su padre Herodes tuvo miedo de ir allá. Y avisado en sueños se retiró a Galilea y se estableció en un pueblo llamado Nazaret. Así se cumplió lo que dijeron los profetas, que se llamaría nazareno

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Lectura del santo Evangelio según San Lucas 2,  22-40 (Ciclo B)

Presentacion1x.jpg (10227 bytes)Cuando llegó el tiempo de la purificación de María, según la ley de Moisés, llevaron a Jesús a Jerusalén, para presentarlo al Señor.
[ (De acuerdo con lo escrito en la ley del Señor: "Todo primogénito varón será consagrado al Señor» ) y para entregar la oblación como dice la ley del Señor: «un par de tórtolas o dos pichones"·.
Vivía entonces en Jerusalén un hombre Ilamado Simeón, hombre honrado y piadoso, que aguardaba el Consuelo de Israel- y el Espíritu Santo moraba en él. Había recibido un oráculo del Espíritu Santo: que no vería la muerte antes de ver al Mesías del Señor. Impulsado por el Espíritu Santo, fue al templo. Cuando entraban con el Niño Jesús sus padres para cumplir con el lo previsto por la ley, Simeón lo tomó en brazos y bendijo a Dios diciendo:
Ahora, Señor, según tu promesa, puedes dejar a tu siervo irse en paz: porque mis ojos han visto a tu Salvador, a quien has presentado ante todos los pueblos: luz para alumbrar a las naciones, y gloria de tu pueblo, Israel.»
José y María, la madre de Jesús, estaban admirados por lo que se decía del niño.
Simeón los bendijo diciendo a María, su madre: «Mira: Este está puesto para que muchos en Israel caigan y se levanten; será como una bandera discutida: así quedará clara la actitud de muchos corazones. Y a ti una espada te traspasará el alma.»
Había también una profetisa, Ana, hija de Fanuel, de la tribu de Aser. Era una mujer muy anciana: de jovencita había vivido siete años casada, y llevaba ochenta y cuatro de viuda; no se apartaba del templo día y noche, sirviendo a Dios con ayunos y oraciones. Acercándose en aquel momento, daba gracias a Dios y hablaba del niño a todos los que aguardaban la liberación de Israel. ]
Y cuando cumplieron todo lo que prescribía la Ley del Señor, se volvieron a Galilea, a su ciudad de Naz
aret.
El niño iba creciendo y robusteciéndose, y se llenaba de sabiduría; y la gracia de Dios lo acompañaba.

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LECTURA DEL S. EVANGELIO SEGÚN S. LUCAS (2, 41-52) (Ciclo C)

templox.jpg (22733 bytes)Los padres de Jesús solían ir cada año a Jerusalén por las fiestas de Pascua. Cuando Jesús cumplió doce años, subieron a la fiesta según la costumbre, y cuando terminó, se volvieron; pero el niño Jesús se quedó en Jerusalén, sin que lo supieran sus padres. Estos creyendo que estaba en la caravana, hicieron una jornada y se pusieron a buscarlo entre los parientes y conocidos; al no encontrarlo, se volvieron a Jerusalén en su busca. A los tres días, lo encontraron en el templo, sentado en medio de los maestros, escuchándolos y haciéndoles preguntas: todos los que le oían, quedaban asombrados de su talento y de las respuestas que daba. Al verlo, se quedaron atónitos, y le dijo su madre: «Hijo, ¿por qué nos has tratado así? Mira que tu padre y yo te buscábamos angustiados.» El les contestó «¿Por qué me buscabais? ¿No sabíais que yo debía estar en la casa de mi Padre?. Pero ellos no comprendieron lo que quería decir. El bajó con ellos a Nazaret y siguió bajo su autoridad. Su Madre conservaba todo esto en su corazón. Y Jesús iba creciendo en sabiduría, en estatura y en gracia ante Dios y los hombres.


Oración de los Fieles

Oremos, hermanos y hermanas, a Jesucristo el Señor, quien para santificar la familia quiso compartir la vida de un hogar humano: Respondemos a cada petición: Escúchanos, Señor.

Para que el Señor, que quiso participar de la vida de familia en el hogar de María y José, mantenga en paz y armonía a todas las familias cristianas, roguemos al Señor.

Para que los novios tengan la presencia de Dios en la vivencia de su amor mutuo y se preparen santamente para su matrimonio, roguemos al Señor.

Para que Dios ilumine y consuele a las familias desunidas, a los esposos que han de vivir separados por causa del trabajo, a los hijos de los divorciados, a los hogares sin hijos y a los que lloran la muerte de sus familiares, roguemos al Señor.

Para que nos esforcemos por vivir en paz y armonía con nuestros familiares y con los miembros de nuestra comunidad, superando con bondad, comprensión y caridad fraterna nuestras mutuas desavenencias, roguemos al Señor.

Señor Dios nuestro, que has querido que tu Hijo, engendrado antes de todos los siglos, fuera miembro de una familia humana, escucha nuestras súplicas y haz que los padres de familia participen de la fecundidad de tu amor, y que sus hijos crezcan en sabiduría, entendimiento y gracia ante ti y ante los hombres. Por Jesucristo, nuestro Señor.
Amén.

Prefacio
Cristo, luz del mundo

El Señor esté con vosotros.
Y con tu espíritu.

Levantemos el corazón.

Lo tenemos levantado hacia el Señor.
Demos gracias al Señor, nuestro Dios.

Es justo y necesario.

En verdad es justo y necesario, es nuestro deber y salvación,
darte gracias siempre y en todo lugar, Señor, Padre santo,
Dios todopoderoso y eterno.
Porque gracias al misterio de la Palabra hecha carne,
la luz de tu gloria brilló
ante nuestros ojos con nuevo resplandor, para que conociendo a Dios visiblemente,
él nos lleve al amor de lo invisible.
Por eso, con los ángeles y arcángeles
y con todos los coros celestiales,
cantamos sin cesar el himno de tu gloria:

Santo, Santo, Santo… 

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EL DECÁLOGO DEL MATRIMONIO

1. No estén los dos enfadados al mismo tiempo.
2. Nunca se griten el uno al otro, a menos que la casa esté en llamas.
3. Si uno de los dos quiere ganar una discusión, deja que sea tu cónyuge.
4. Si tienes que criticar, hazlo de frente y con amor
5. Nunca se recuerden errores del pasado.
6. Estén siempre disponibles el uno hacia el otro.
7. Nunca se retiren a dormir sin un desacuerdo sin resolver.
8. Por lo menos una vez cada día, trata de decir algo bondadoso y agradable a tu cónyuge.
9. Cuando hayas dicho algo equivocado, estate preparado para admitirlo y pedir perdón.
10. Se necesitan dos para discutir

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