EPIFANÍA DEL SEÑOR

magos4x.jpg (9458 bytes)Epifanía quiere decir manifestación. Pero la manifestación de Cristo al mundo encierra múltiples aspectos. Por eso la Iglesia celebra, en el tiempo de Navidad, dos clases de sucesos que manifiestan progresivamente en Jesús al Hijo de Dios hecho hombre. Unos perfilan su nacimiento e infancia, otros señalan los comienzos de su vida pública. Entre los primeros, el más significativo es la llegada de los Magos a Belén, entre los segundos, el bautismo del Señor en el Jordán. Si la llegada de los Magos ha centrado más la atención que la de los pastores, es debido a que se trataba de unos hombres que venían de fuera de las fronteras de Israel, del lejano Oriente. Al atraerles hacia Cristo-Niño, Dios quiso revelar «para luz de los pueblos, el misterio de nuestra salvación». Se trata de una Fiesta de Cristo, «Señor del señorío", que nos esclarece «la gloria de su inmortalidad. La Epifanía es también, por consiguiente, la fiesta de la vocación de los hombres a la fe, y después a la visión de Dios. Jesús, que en la Eucaristía «se inmola y se da en comida», se encuentra presente en nuestro caminar hacia la luz, desde la fe hasta la visión. De este modo, la celebración litúrgica nos ofrece «su luz» que nos orientará, como a los Magos, hasta el final del camino.

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LITURGIA DE LA PALABRA

Todos los hombres están llamados a no formar sino un cuerpo con Cristo y a vivir juntos cerca de Dios. En esto consiste, según San Pablo, el misterio oculto desde siempre.  Sólo algunos profetas de Israel tuvieron un cierto presentimiento de él. Uno de esos profetas lo anunciará de forma lírica. Luego, transcurrieron los siglos. Y he aquí que el Nacimiento de Cristo transforma la esperanza en realidad. Con la llegada de los Magos desde Oriente a Belén el misterio empieza a desvelarse: los pueblos paganos se ponen en camino hacia Cristo.

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Lectura del libro de Isaías 60. 1-6

magosax.jpg (6890 bytes)¡Levántate. brilla, Jerusalén, que llega tu luz; la gloria del Señor amanece sobre ti! Mira: las tinieblas cubren la tierra, la oscuridad los pueblos, pero sobre ti amanecerá el Señor, su gloria aparecerá sobre ti; y caminarán los pueblos a tu luz; los reyes al resplandor de tu aurora. Levanta la vista en torno, mira: todos ésos se han reunido, vienen a ti: tus hijos llegan de lejos. a tus hijas las traen en brazos. Entonces lo verás, radiante de alegría; tu corazón se asombrará, se ensanchará, cuando vuelquen sobre ti los tesoros del mar, y te traigan las riquezas de los pueblos.
Te inundará una multitud de camellos, los dromedarios de Madián y de Efá. Vienen todos de Saba, trayendo incienso y oro, y proclamando las alabanzas del Señor.

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SALMO RESPONSORIAL 71

R/ Se postrarán ante ti, Señor, todos los reyes de la tierra.

Dios mío, confía tu juicio al rey,
tu justicia al hijo de reyes:
para que rija a tu pueblo con justicia,
a tus humildes con rectitud.

Que en sus días florezca la justicia
y la paz hasta que falte la luna;
que domine de mar a mar,
del Gran Río al confín de la tierra.

Que los reyes de Tarsis y de las islas
le paguen tributos;
que los reyes de Saba y de Arabia
le ofrezcan sus dones
que se postren ante él todos los reyes,
y que todos los pueblos le sirvan.

Porque él librará al pobre que clamaba,
al afligido que no tenía protector;
él se apiadará del pobre y del indigente,
y salvará la vida de los pobres.

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Lectura de la carta del Apóstol San Pablo a los Efesios 3, 2-3a.5-6

magosbx.jpg (6735 bytes)Hermanos: Habéis oído hablar de la distribución de la gracia de Dios que se me ha dado en favor vuestro.
Ya que se me dio a conocer por revelación el misterio que no había sido manifestado a los hombres en otros tiempos, como ha sido revelado ahora por el Espíritu a sus santos apóstoles y profetas: que también los gentiles son coherederos, miembros del mismo cuerpo y partícipes de la Promesa en Jesucristo, por el Evangelio.

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Lectura del santo Evangelio según San Mateo 2 , 1-12

magos5.jpg (7914 bytes)Jesús nació en Belén de Judá en tiempos del rey Herodes. Entonces, unos Magos de Oriente se presentaron en Jerusalén preguntando: «¿Dónde está el Rey de los Judíos que ha nacido? Porque hemos visto salir su estrella y venimos a adorarlo.>" Al enterarse el rey Herodes, se sobresaltó y todo Jerusalén con él; convocó a los sumos pontífices y a los letrados del país, y les preguntó dónde tenía que nacer el Mesías. Ellos le contestaron: «En Belén de Judá, porque así lo ha escrito el Profeta» «Y tú, Belén, tierra de Judá, no eres ni mucho menos la última de las ciudades de Judá; pues de ti saldrá un jefe que será el pastor de mi pueblo Israel.»
Entonces Herodes llamó en secreto a los Magos, para que le precisaran el tiempo en que había aparecido la estrella, y los mandó a Belén diciéndoles «Id y averiguad cuidadosamente qué hay del niño y, cuando lo encontréis, avisadme, para ir yo también a adorarlo.» Ellos, después de oír al rey, se pusieron en camino, y de pronto la estrella que habían visto salir comenzó a guiarlos hasta que vino a pararse encima de donde estaba el niño. Al ver la estrella, se llenaron de inmensa alegría. Entraron en la casa, vieron al niño con María, su madre, y cayendo de rodillas, lo adoraron; después, abriendo sus cofres, le ofrecieron regalos: oro, incienso y mirra.»
Y habiendo recibido en sueños un oráculo, para que no volvieran a Herodes, se marcharon a su tierra por otro camino.


Oración de los Fieles

Presentemos, hermanos y hermanas, nuestras oraciones al Señor, en este día santo en que Dios ha manifestado su poder a las naciones, la salvación a los pueblos y a nosotros la luz radiante de su gloria: Respondemos a cada petición: Escúchanos, Señor.

Por la santa Iglesia de Dios: para que ilumine a los hombres con la luz que resplandece en el rostro de Cristo, disipe las tinieblas de los que viven en el error y dé ánimo a los fieles, para que, con valentía, hagan brillar la luz del Evangelio ante todas las naciones, roguemos al Señor.

Por las Iglesias que acaban de nacer en los diversos pueblos: para que su juventud y vigor sean levadura de vida para todas las comunidades cristianas, roguemos al Señor.

Por los pueblos que aún no han sido iluminados por el Evangelio y por aquellos que, habiendo conocido a Cristo, han abandonado el camino de la verdad: para que confiesen a Cristo como Señor y le adoren como a Dios verdadero, roguemos al Señor.

Por nosotros, que hemos sido llamados de las tinieblas a la luz admirable de Cristo: para que nos afiancemos en la fe verdadera y sigamos con fidelidad las enseñanzas del Evangelio, roguemos al Señor.

Escucha nuestras oraciones, Dios todopoderoso y eterno, y haz que los que hemos conocido y adorado a tu Hijo, Rey y Señor de todos los pueblos, vivamos siempre como hijos de la luz y nos esforcemos para iluminar con la luz de Cristo a todos los pueblos y naciones. Por Jesucristo, nuestro Señor.
Amén.

Prefacio
Cristo, luz de las naciones

El Señor esté con vosotros.
Y con tu espíritu.

Levantemos el corazón.
Lo tenemos levantado hacia el Señor.

Demos gracias al Señor, nuestro Dios.
Es justo y necesario.

En verdad es justo y necesario, es nuestro deber y salvación,
darte gracias siempre y en todo lugar, Señor, Padre santo,
Dios todopoderoso y eterno. 
Porque hoy has revelado en Cristo, para luz de los pueblos,
el misterio de nuestra salvación;
pues al manifestarse Cristo en nuestra carne mortal,
nos hiciste partícipes de la gloria de su inmortalidad.
Por eso,
con los ángeles y arcángeles y con todos los coros celestiales, cantamos sin cesar el himno de tu gloria.
Santo, Santo, Santo…

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SIGUIENDO LA ESTRELLA

Magoscx.jpg (4586 bytes)Hemos visto su estrella (Mateo 2, 2) dijeron los Magos. Y si no fuera porque hemos oído este relato tantas veces, y por primera vez cuando íbamos adelantando por el camino de serrín del Nacimiento los Reyes de barro con sus pagas y estábamos dispuestos a creernos un cuento tan bonito, diríamos: Imposible.
¿Cómo se puede hacer un viaje tan largo (porque "El Oriente" debe de estar por de pronto muy lejos) mirando una estrella en lugar de seguir la ruta marcada en un viejo mapa, o dejándose guiar por los carteles que sin duda hay a lo largo del camino?

La estrella les llevó. " Y la Estrella que habían visto en Oriente les precedía, hasta que vino a pararse encima del lugar donde estaba el Niño" Mt. 2,9.
¿Será que para ir bien encaminado a donde hay que mirar es arriba, al cielo, bien alto?
Porque pensándolo bien el mapa puede estar equivocado, los carteles
del camino se pueden borrar, o incluso cambiar de posición y enviarnos en dirección contraria, mientras que la estrella sigue ahí, con viento o tormentas, brillando en lo alto sin que nada pueda despintarla. Y brilla en la noche. Todo lo importante ocurre de noche. ¿Será que si nos atrevemos a seguir en la noche, fiándonos como los Reyes de la luz de la Estrella, llegaremos?
Y llegando a la casa, vieron al Niño, con María, su madre y de hinojos le adoraron".

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