Primer Domingo de Cuaresma

No es el cristianismo la única religión que hace hincapié sobre la penitencia de renuncia como vía de acceso hacia Dios. El Islam impone a sus fieles, durante el ayuno del Ramadán, una disciplina ascética cuyas exigencias muy pocos cristianos de nuestros días aceptarían. Lo mismo ocurre, respecto a los Judíos, con el día de la Expiación. Lo característico de la Cuaresma es que ésta se centra en el seguimiento de Cristo. A la frase de Pascal, «Yo amo la pobreza porque Él la amó, cabría añadir: Yo hago penitencia porque Él ayunó.
El encuentro con Cristo en el desierto, en este primer domingo de Cuaresma, reviste, por lo mismo, una importancia capital. La imagen de Jesús haciendo cuarenta días de ayuno entre las fieras salvajes, tentado por el demonio y más tarde alimentado por los ángeles, posee para todo el pueblo de Dios un valor modélico. Hace oír a todos los corazones una llamada: la llamada del desierto. No puede el hombre volverse a Dios, ni ahondar en su relación para con El, si no acepta adentrarse en ciertas zonas de silencio profundo, en el que se nutra de su palabra y luche contra las fuerzas del mal. De este modo es como se aprende a «sentir hambre de Cristo, pan vivo y verdadero» y a "vivir con mayor plenitud el misterio de Cristo".
No se puede vivir una Cuaresma sino con «los ojos fijos en Jesús» (Heb. 12, 2). Tiene que ser una obra de amor: de amor a Cristo y a todos aquellos a quienes El llama sus hermanos.

ANTÍFONA DE ENTRADA                 Sal 90, 15‑16

Me invocará y lo escucharé; lo defenderé, lo glorificaré, lo saciaré de largos días.

No se dice «GIoria»

ORACIÓN COLECTA

Dios todopoderoso, te pedimos que las celebraciones y penitencias cuaresmales nos lleven a la verdadera conversión; así conoceremos y viviremos con mayor pleni­tud el misterio de Cristo. Que vive y reina.

LECTURAS

tentacio5x.jpg (10180 bytes)La Cuaresma tiene como finalidad el abrirnos a «vivir con mayor plenitud el misterio de Cristo>>. Ahora bien, a ese misterio de Cristo se entra por la fe. La primera lectura nos habla de la fe del pueblo de la Antigua Alianza en Dios, que le había salvado de la opresión. El resumen de nuestra fe de cristianos es Jesús resucitado, ese mismo Jesús a quien vemos manifestarse en el evangelio como el Hijo de Dios, no porque realice los prodigios que le sugiere el tentador, sino por su reivindicación del honor divino.

  LECTURA DEL LIBRO DEL DEUTERONOMIO  26, 4-10cuar1ax.jpg (11436 bytes)

Dijo Moisés al pueblo: «El sacerdote tomará de tu mano la cesta con las primicias y la pondrá ante el altar del Señor, tu Dios. Entonces tú dirás ante el Señor, tu Dios:
«Mi padre fue un arameo errante, que bajó a Egipto, y se estableció allí, con unas pocas personas. Pero luego creció, hasta convertirse en una raza grande, potente y numerosa. Los Egipcios nos maltrataron y nos oprimieron, y nos impusieron una dura esclavitud. Entonces clamamos al Señor, Dios de nuestros padres; y el Señor escuchó nuestra voz, miró nuestra opresión, nuestro trabajo y nuestra angustia. El Señor nos sacó de Egipto con mano fuerte y brazo extendido, en medio de gran terror, con signos y portentos. Nos introdujo en este lugar, y nos dio esta tierra, una tierra que mana leche y miel. Por eso ahora traigo aquí las primicias de los frutos del suelo, que tú, Señor, me has dado.» Lo pondrás ante el Señor, tu Dios, y te postrarás en presencia del Señor tu Dios.

 Salmo responsorial 90

R/ Acompáñame, Señor, en la tribulación.

Tú que habitas al amparo del Altísimo
que vives a la sombra del Omnipotente
di al Señor: «Refugio mío, alcázar mío,
Dios mío, confío en ti.»

No se te acercará la desgracia
ni la plaga llegará hasta tu tienda
porque a sus ángeles ha dado órdenes
para que te guarden en tus caminos.

Te llevarán en sus palmas,
para que tu pie no tropiece en la piedra
caminarás sobre áspides y víboras
pisotearás leones y dragones.

Se puso junto a mí: lo libraré
lo protegeré porque conoce mi nombre
me invocará y lo escucharé.
Con él estaré en la tribulación
lo defenderé, lo glorificaré.

LECTURA DE LA CARTA DEL APÓSTOL S. PABLO A LOS  ROMANOS.

cuar1bx.jpg (10999 bytes)Hermanos: La escritura dice: «La palabra está cerca de ti: la tienes en los labios y en el corazón.» Se refiere al mensaje de la fe que os anunciamos. Porque si tus labios profesan que Jesús es el Señor y tu corazón cree que Dios lo resucitó, te salvarás. Por la fe del corazón llegamos a la justicia, y por la profesión de los labios a la salvación. Dice la Escritura: «Nadie que cree en él quedará defraudado.» Porque no hay distinción entre Judío y Griego; ya que uno mismo es el Señor de todos, generoso con todos los que lo invocan. Pues «todo el que invoca el nombre del Señor se salvará».

Lectura del santo Evangelio según San Lucas 4,1-13

cuares1.jpg (10285 bytes)En aquel tiempo, Jesús, lleno del Espíritu Santo, volvió del Jordán, y durante cuarenta días, el Espíritu lo fue llevando por el desierto, mientras era tentado por el diablo. Todo aquel tiempo estuvo sin comer, y al final sintió hambre. Entonces el diablo le dijo: «Si eres Hijo de Dios, dile a esta piedra que se convierta en pan.» Jesús le contestó: «Está escrito: No sólo de pan vive el hombre.» Después, llevándole a lo alto, el diablo le mostró en un instante todos los reinos del mundo, y le dijo: «Te daré el poder y la gloria de todo eso, porque a mí me lo han dado y yo lo doy a quien quiero. Si tú te arrodillas delante de mí, todo será tuyo.» Jesús le contestó: «Está escrito: Al Señor tu Dios adorarás y a él solo darás culto.» Entonces lo llevó a Jerusalén y lo puso en el alero del templo y le dijo: «Si eres Hijo de Dios, tírate de aquí abajo, porque está escrito: Encargará a los ángeles que cuiden de ti, y también: te sostendrán en sus manos, para que tu pie no tropiece con las piedras.» Jesús le contestó: «Está mandado: No tentarás al Señor tu Dios.»
Completadas las tentaciones, el demonio se marchó hasta otra ocasión

Oración de los Fieles

Intercedamos, amados hermanos y hermanas, ante la divina clemencia, implorando la misericordia divina en favor de todos los hombres y suplicando el perdón para cuantos hemos pecado. Respondemos a cada petición: Escúchanos, Señor.

Para que en este tiempo de Cuaresma, Dios conceda a todos los fieles la fuerza necesaria para luchar contra el mal, convertirse de su mala conducta y retornar al camino del bien, roguemos al Señor.

Para que quienes abundan en bienes de la tierra, sepan moderar el uso de sus propias riquezas en provecho de los necesitados y no vivan absortos en los bienes de este mundo, roguemos al Señor.

Para que nuestros corazones lleguen a ser, por medio de la penitencia cuaresmal, aquella tierra fecunda en la que la palabra de Dios produce fruto del ciento por uno, roguemos al Señor.

Escucha, Señor, la voz de tu Iglesia que desde el desierto del mundo te invoca; extiende sobre nosotros tu mano misericordiosa y haz que, por medio de la penitencia, la austeridad y la oración, venzamos las tentaciones del Maligno. Por Jesucristo, nuestro Señor.
Amén.   

ORACIÓN SOBRE LAS OFRENDAS

Te rogamos, Señor, que tú nos prepares dignamente para ofrecer este sacrificio con el que inauguramos la celebración de la Pascua. Por Jesucristo.

PREFACIO

Las tentaciones del Señor

El Señor esté con vosotros.
Y con tu espíritu.  

Levantemos el corazón.

Lo tenemos levantado hacia el Señor.  

Demos gracias al Señor, nuestro Dios.

Es justo y necesario.  

En verdad es justo y necesario, es nuestro deber y salvación
darte gracias siempre y en todo lugar, Señor, Padre Santo,
Dios todopoderoso y eterno.
Porque Cristo, al abstenerse durante cuarenta días tomar alimento,
inauguró la práctica de nuestra penitencia cuaresmal,
y al rechazar las tentaciones del enemigo
nos enseñó a sofocar la fuerza del pecado;
de este modo, celebrando con sinceridad el misterio de e Pascua,
podremos pasar un día a la Pascua que no acaba.
Por eso, con los ángeles y los santos, te cantamos himno de alabanza diciendo sin cesar:

Santo...

ANTÍFONA DE COMUNIÓN              Mt. 4,4

No sólo de pan vive el hombre, sino de toda palabra que sale de la boca de Dios.
o bien:
Sal 90
Te cubrirá con sus plumas, bajo sus alas te refugiarás.

ORACIÓN DESPUÉS DE LA COMUNIÓN

Después de recibir el pan del cielo que alimenta la consolida la esperanza y fortalece el amor, te rogamos, Dios nuestro, que nos hagas sentir hambre de Cristo pan vivo y verdadero, y nos enseñes a vivir constantemente de toda palabra que sale de tu boca. Por Jesucristo nuestro Señor.
 
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La Liberación

Cuar1c.jpg (4790 bytes) El domingo de las tentaciones nos introduce en el factor esencial de nuestra religiosidad: Dios. ¿En qué Dios creemos? Israel creyó en el "Dios que salva y que le dio la tierra". Por eso, su compromiso es llevarle las primicias de esa tierra y reconocerlo como el único digno de confianza. Sabemos por experiencia que, en la vida, esa confianza se desplaza hacia otros objetivos, como lo prueba la historia de Israel. Un elemento perturbador se introduce en el orden creado, y en la historia de la Alianza. Es la tentación. Para situarnos de nuevo, la experiencia de Jesús, narrada en el evangelio, es insustituible. Busca la soledad del desierto para rezar. Allí es donde la naturaleza humana es tentada de diversas formas y en sus más profundas aspiraciones: poder, ostentación y libertad. En el fondo consiste en liberarse de Dios, en anular y prescindir de Dios en la vida. El testimonio de Jesús es la afirmación de la fuerza opuesta: la confianza en Dios. Así es como él supera la tentación. Por eso, para nosotros, la única palabra que puede ubicarnos en nuestra religiosidad, que puede devolvernos la confianza en el misterio salvador de Dios es "Jesucristo resucitado".