CUARTO DOMINGO DE ADVIENTO

La encarnación del Hijo de Dios

En este cuarto domingo, el tiempo de Adviento se orienta ya por entero hacia la Natividad de Jesús. A la vez que las lecturas iluminan los preparativos para este acontecimiento único, una figura se destaca sobre todas, la de María, «la Virgen que esperó con inefable amor». En ella la espera de siglos, de la que se hace eco la antífona de entrada, cobra su más pura expresión, puesto que María «sobresale entre los humildes y pobres del Señor, que de El esperan con confianza reciben la salvación» (Vaticano II) Ella, que esperaba, era a la vez el ser en quien se realizó la promesa. Es la virgen que ha de concebir, la hija de Israel sobre la que vino el Espíritu, a la vez humilde servidora del Señor y mujer bendita entre todas las mujeres.
Sobrepasando la mirada henchida de veneración que dirige
hacia la Virgen María que espera el alumbramiento, la Igle­sia proclama hoy su fe en la encarnación del Hijo de Dios. Pero, para ella, la encarnación no puede ser separada de la redención, sino que constituye el primer tiempo del misterio pascual. El Verbo se hizo carne en el seno de María, precisamente para salvarnos por medio del poder de su resurrección y para franquearnos las puertas de la vida eterna.


Antífona de Entrada

Cielos, destilad el rocío; nubes derramad la victoria; ábrase la tierra y brote la salvación

Oración Colecta

Oremos:
Derrama, Señor, tu gracia sobre nosotros, que hemos conocido por el anuncio del ángel la encarnación de tu Hijo, para que lleguemos por  su pasión y su cruz a la gloria de la resurrección.
Por nuestro Señor Jesucristo...

Amén.

LITURGIA DE LA PALABRA

EXPECTACx.jpg (7859 bytes)En este domingo, que precede a la Navidad, las tres lecturas nos llevan a descubrir en Jesús a Aquel que había de colmar la expectación de los siglos. San Mateo, en el relato del anuncio hecho a José, hace notar el detalle de que el nacimiento de Jesús llevará a cumplimiento la profecía de Isaías concerniente al Emmanuel : el hijo de la Virgen María es «Dios con nosotros". De conformidad con el nombre que se le impondrá, es «Dios que salva». San Pablo, que contempló a Cristo resucitado, hace hincapié en que es Dios hecho hombre: el Hijo de Dios, «nacido según lo humano, de la estirpe de David»

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advie4ax.jpg (12544 bytes)Lectura del Libro De Isaías 7, 10-14

En aquellos días, dijo el Señor a Acaz: «Pide una señal al Señor tu Dios en lo hondo del abismo o en lo alto del cielo". Respondió Acaz: «No la pido, no quiero tentar al Señor.» Entonces dijo Dios: «Escucha, casa de David: ¿no os basta cansar a los hombres que cansáis incluso a Dios? Pues el Señor, por su cuenta, os dará una señal. Mirad: la virgen está encinta y da a luz un hijo, y le pone por nombre Emmanuel (que significa:«Dios-con-nosotros)».

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SALMO RESPONSORIAL 23

R/ Va a entrar el Señor: El es el Rey de la Gloria.

Del Señor es la tierra y cuanto la llena
el orbe y todos sus habitantes
él la fundó sobre los mares
él la afianzó sobre los ríos.

¿Quién puede subir al monte del Señor?
¿Quién puede estar en el recinto sacro?
El hombre de manos inocentes
v puro de corazón.

Ese recibirá la bendición del Señor,
le hará justicia el Dios de salvación.
Ese es el grupo que busca al Señor
que viene a tu presencia, Dios de Jacob.

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Comienzo de la Carta Del Apóstol San Pablo A Los Romanos 1, 1-7

advie4bx.jpg (8963 bytes)Este Evangelio, prometido ya por profetas en las Escrituras Santas, se refiere a su Hijo, nacido, según lo humano, de la estirpe de David; constituido, según el Espíritu Santo, Hijo de David, con pleno poder por su resurrección de la muerte: Jesucristo nuestro Señor. Por él hemos recibido este don y esta misión: hacer que todos los gentiles respondan a la fe, para gloria de su nombre. Entre ellos estáis también vosotros, llamados por Cristo Jesús.
A todos los de Roma, a quienes Dios ama y ha llamado a formar parte de su pueblo santo, os deseo la gracia y la paz de Dios nuestro Padre y del Señor Jesucristo.

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Lectura del santo Evangelio según San Mateo 1 18-24

advie4x.jpg (9957 bytes)El nacimiento de Jesucristo fue de esta manera: La madre de Jesús estaba desposada con José, y antes de vivir juntos resultó que ella esperaba un hijo, por obra del Espíritu Santo. José, su esposo, que era bueno y no quería denunciarla, decidió repudiarla en secreto. Pero apenas había tomado esta resolución se le apareció ensueños un ángel del Señor, que le dijo: «José, hijo de David, no tengas reparo en llevarte a María, tu mujer porque la criatura que hay en ella viene del Espíritu Santo. Dará a luz un hijo, y tú le pondrás por nombre Jesús, porque él salvará a su pueblo de los pecados.»Todo esto sucedió para que se cumpliese lo que había dicho el Señor por el profeta: «Mirad, la virgen concebirá y dará a luz un hijo, y le pondrá por nombre Emmanuel (que significa: «Dios-con-nosotros»).» Cuando José se despertó hizo lo que le había mandado el ángel del Señor y se llevó a casa a su mujer.


Oración de los Fieles

Hermanos y hermanas, en esta noche en que se ha manifestado la bondad de Dios, nuestro Salvador, hecho hombre, elevemos nuestras súplicas, confiando no en las obras de nuestra justicia, sino en la infinita misericordia de Dios, que es nuestro Padre.
Respondemos: Escúchanos Padre.


Por la santa Iglesia de Dios: para que espere con fe y reciba con gozo a Jesucristo, a quien la Virgen inmaculada concibió y dio a luz, roguemos al Señor.

Por la paz y el progreso de todo el mundo: para que el don temporal se convierta en premio eterno, roguemos al Señor.

Por los que sufren hambre, enfermedad o soledad: para que sean ayudados en su cuerpo y en su alma por el misterio del nacimiento de Cristo, roguemos al Señor.

Por las familias de nuestra comunidad: para que aprendan a recibir a Cristo, acogiéndolo en los pobres, roguemos al Señor.

Señor, Dios nuestro, que te encomiende nuestras súplicas la Virgen María, que mereció llevar en su seno a Dios, hecho hombre, Jesucristo. Que vive y reina por los siglos de los siglos.
Amén.

Oración sobre las Ofrendas

El mismo Espíritu, que cubrió con su sombra y fecundó con su poder las entrañas de María, la Virgen Madre, santifique, Señor, estos dones que hemos colocado sobre tu altar. Por Jesucristo, nuestro Señor.
Amén.

Prefacio

La doble espera de Cristo

El Señor esté con vosotros.
Y con tu espíritu.
Levantemos el corazón.
Lo tenemos levantado hacia el Señor.
Demos gracias al Señor, nuestro Dios.
Es justo y necesario.

En verdad es justo y necesario,
es nuestro deber y salvación
darte gracias siempre y en todo lugar,
Señor, Padre Santo, Dios todopoderoso y eterno,
por Cristo, nuestro Señor.
A quien todos los profetas anunciaron,
la Virgen esperó con inefable amor de madre;
Juan lo proclamó ya próximo
y señaló después entre los hombres.
El mismo Señor nos concede ahora
prepararnos con alegría al misterio de su nacimiento,
para encontrarnos así, cuando llegue,
velando en oración y cantando su alabanza.
Por eso,
con los ángeles y los arcángeles
y con todos los coros celestiales,
cantamos sin cesar el himno de tu gloria
:

Santo, Santo, Santo…

Antífona de la Comunión

La Virgen concebirá y dará a luz un Hijo, y le pondrá por nombre Enmanuel

Oración después de la Comunión

Oremos:
Señor, que este pueblo que acaba de recibir la prenda de su salvación sienta el deseo de celebrar dignamente el nacimiento de tu Hijo al acercarse la fiesta de Navidad. Por Jesucristo, nuestro Señor.

Amén.

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NO TEMAS QUEDARTE CON MARIA

advie4cx.jpg (7849 bytes) Nos acercamos a los planes de "lo Alto" envueltos en una escena familiar. José, el hombre de la silenciosa entrega y obediencia: "vete", "vuelve", "toma" y José va, vuelve, les toma. Y María con su actitud de humildad, con su "hágase".
Nos llegan, rotos, los limitados esquemas humanos: el amor de Dios se ha desbordado. haciéndose Dios-con-nosotros. "No temas quedarte con María": - porque en ella se nos da una señal sensible de la nueva creación obrada por Dios. - porque ella, la primera cristiana, hizo estallar . la Navidad.
- porque ella, con su "sí' y "haced lo que Él os diga", es la mejor maestra del evangelio.
- porque con ella, "la estrella de la evangelización" que acogió la Buena Nueva, se corre a   comunicarla y compartirla con los demás.
- porque con ella estará siempre su Hijo, Jesús.

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