Prosigue Jesús
exponiendo en el evangelio el programa de vida del cristiano: en tanto que la antigua Ley
prescribía el amor al amigo como a uno mismo, la ley de Jesús añade que tenemos que
amar aun a nuestros enemigos. Pero una y otra lectura se aúnan cuando nos proponen imitar
al Dios santo y perfecto. San Pablo, que nos puso en guardia contra el orgullo a
imitación suya, evoca hoy nuestra grandeza pertenecemos a Cristo, el Espíritu Santo
habita en nosotros, somos templos de Dios.
Lectura del libro del Levítico 19, 1-2.17-18
Dijo el Señor a Moisés: «Habla a la asamblea de los hijos de Israel y diles: Seréis santos, porque yo, el Señor vuestro Dios, soy santo. No odiarás de corazón a tu hermano. Reprenderás a tu pariente para que no cargues tú con su pecado. No te vengarás ni guardarás rencor a tus parientes, sino que amarás a tu prójimo como a ti mismo. Yo soy el Señor."
SALMO RESPONSORIAL 102
El Señor es compasivo y misericordioso
Bendice, alma mía, al Señor,
Bendice, alma mía, al Señor
y no olvides sus beneficios.
El perdona todas tus culpas
y cura todas tus enfermedades;
él rescata tu vida de la fosa
y te colma de gracia y de ternura.
El Señor es compasivo y misericordioso,
lento a la ira y rico en clemencia.
No nos trata como merecen nuestros pecados,
ni nos paga según nuestras culpas.
Como dista el oriente del ocaso,
así aleja de nosotros nuestros delitos;
como un padre siente ternura de sus hijos
siente el Señor ternura por sus fieles.
Lectura de la 1ª carta del apóstol San Pablo a los Corintios 3, 16-23
Hermanos: ¿No sabéis que sois templos de Dios y que el Espíritu de Dios
habita en vosotros? Si alguno destruye el templo de Dios, Dios lo destruirá a él; porque
el templo de Dios es santo: ese templo sois vosotros. Que nadie se engañe. Si alguno de
vosotros se cree sabio en este mundo, que se haga necio para llegar a ser sabio. Porque la
sabiduría de este mundo es necedad ante Dios, como está escrito: «El caza a los sabios
en su astucia». Y también: «El Señor penetra los pensamientos de los sabios y conoce
que son vanos». Así, pues, que nadie se gloríe en los hombres, pues todo es vuestro:
Pablo, Apolo, Cefas, el mundo, la vida la muerte, lo presente, lo futuro. Todo es vuestro
vosotros de Cristo y Cristo de Dios.
Lectura del santo Evangelio según San Mateo 5, 38-48
En aquel tiempo dijo Jesús a sus discípulos: «Sabéis que está mandado: Ojo
por ojo, diente por diente". Pues yo os digo: No hagáis frente al que os agravia.
Al contrario si uno te abofetea en la mejilla derecha, preséntale la otra; al que quiera
ponerte pleito para quitarte la túnica, dale también la capa; a quien te requiera para
caminar una milla, acompáñale dos, a quien te pide, dale, y al que te pide prestado, no
lo rehuyas.
Habéis oído que se dijo: "Amarás a tu prójimo y aborrecerás a tu enemigo".
Yo, en cambio, os digo: Amad a vuestros enemigos, haced el bien a los que os aborrecen y
rezad por los que os persiguen y calumnian. Así seréis hijos de vuestro Padre que está
en el cielo, que hace salir su sol sobre malos y buenos y manda la lluvia a justos e
injustos. Porque si amáis a los que os aman, ¿qué premio tendréis? ¿No hacen lo mismo
también los publicanos? Y si saludáis sólo a vuestros hermanos, ¿qué hacéis de
extraordinario? ¿No hacen lo mismo también los paganos? Por tanto, sed perfectos como
vuestro Padre celestial es perfecto".
![]()
La buena noticia: Mt 5, 38-48
![]()