Jesús nos dice hoy:
«Vosotros sois la sal de la tierra. Vosotros sois la luz del mundo». El fermento que los
cristianos tienen que introducir en el mundo, el testimonio que han de dar, es el de la
caridad para con el pobre, bien sea éste pobre de pan, de cultura o de amor. Esa era ya,
según la primera lectura, la doctrina del Antiguo Testamento. San Pablo, al recordar a
los fieles de Corinto su humilde condición, se presenta a sí mismo como un hombre
carente de recursos humanos, mas lleno de la cruz de Jesús que anuncia a los hombres.
Lectura del libro de Isaías 58, 7-10
Esto dice el Señor: Parte tu pan con el hambriento hospeda a los pobres sin
techo viste al que va desnudo, no te cierres a tu propia carne. Entonces romperá tu luz
como la aurora, enseguida te brotará la carne sana, te abrirá comino la justicia,
detrás irá la gloria del Señor Entonces clamarás al Señor y te responderá. Gritarás
y te dirá: «Aquí estoy». Cuando destierres de ti la opresión, gesto amenazador y la
maledicencia cuando partas tu pan con el hambriento y sacies el estómago del indigente
brillará tu luz en las tinieblas . tu oscuridad se volverá mediodía.
SALMO RESPONSORIAL
R/ El justo brilla en las tinieblas como una luz.
En las tinieblas brilla como una luz
el que es justo, clemente y compasivo
Dichoso el que se apiada y presta
y administra rectamente sus asuntos.
El justo jamás vacilará
su recuerdo será perpetuo.
No temerá las malas noticias
su corazón está firme en el Señor.
Su corazón está seguro, sin temor
reparte limosnas a los pobres
su caridad es constante, sin falta
y alzará la frente con dignidad.
Lectura de la 1ª carta del apóstol San Pablo a los Corintios 2, 1-5
Hermanos: Cuando vine a vosotros a anunciaros el testimonio de Dios no lo hice
con sublime elocuencia o sabiduría, pues nunca entre vosotros me precié de saber cosa
alguna, sino a Jesucristo, y éste crucificado. Me presenté a vosotros débil y temeroso,
mi palabra y mi predicación no fue con persuasiva sabiduría humana sino en la
manifestación y el poder del Espíritu, para que vuestra fe no se apoye en la sabiduría
de los hombres. sino en el poder de Dios.
Lectura del santo Evangelio según San Mateo 5 13-16
En aquel tiempo dijo Jesús a sus discípulos: "Vosotros sois la sal de la
tierra. Pero si la sal se vuelve sosa, ¿con qué la salarán? No sirve más que para
tirarla fuera y que la pise la gente.
Vosotros sois la luz del mundo. No se puede ocultar una ciudad puesta en lo alto de un
monte. Tampoco se enciende una vela para meterla debajo del celemín, sino para ponerla en
el candelero y que alumbre a todos los de casa. Alumbre así vuestra luz a los hombres
para que vean vuestras buenas obras y den gloria a vuestro Padre que está en el cielo.»
![]()
¿Cómo puedes
decir que somos sal y luz si tienes en cuenta la vida que llevamos?.![]()