TERCER DOMINGO DEL TIEMPO ORDINARIO
El
domingo es el día del Señor, «día
de alegría y júbilo (Sal 117, 24). El júbilo pascual del domingo resuena en
la antífona de entrada, que invita a la tierra entera a Cantar al Señor un cántico
nuevo, y se Prolonga en la oración después de la Comunión, en la que Pedimos
a Dios la gracia de que «nos alegremos siempre» Por la vida nueva, que hemos
alcanzado de Él en Jesucristo).
El Señor Jesús, que se encuentra en lo más íntimo de nuestra admiración, es
el medio vital sin el cual nos seríamos capaces de hallar un camino conforme a
lo que Dios espera de nosotros. Por
eso, imploramos del Padre la gracia de vivir «en nombre de su Hijo predilecto»,
es decir, bajo su impulso, en su luz, en unión con Él, como los sarmientos
están unidos a la vid. De este modo, no sólo daremos «frutos en
abundancia», sino que éstos serán de calidad. Conviene, por tanto, que
comprendamos la invitación de la antífona
de la comunión: «Contemplad al Señor
y quedaréis radiantes». La Iglesia ha tenido siempre especial predilección
por Cantar este salmo durante la procesión de comunión: «Acerquémonos juntos
al Señor a recibir su Cuerpo y su Sangre. Por obra de este manjar y de esta
bebida, brillamos con su luz» (San Agustín).
Antífona de Entrada
Cantad al Señor un
cántico nuevo; cantad al Señor toda la tierra. Honor y majestad le preceden,
fuerza y están en su templo.
Se dice «Gloria».
Oración Colecta
Oremos: Dios
todopoderoso y eterno: ayúdanos a llevar una vida, según tu voluntad, para que
podamos dar en abundancia frutos de buenas obras en nombre de tu Hijo
predilecto. Que vive y reina...
Amén.
LECTURAS
San Mateo
comienza, en el evangelio, el relato del ministerio galileo de Jesús aludiendo a la
profecía que aseguraba que un día había de brillar una gran luz sobre Galilea. La
primera lectura nos hace comprender la mayor parte de esta profecía, en la que Isaías
anuncia la proximidad del "Día del Señor", que supondrá la liberación de los
exilados de Israel. San Pablo reacciona contra las divisiones que desgarraban la Iglesia
de Corinto e invita a los cristianos a tener un mismo sentir, puesto que todos fueron
salvados por la cruz de Cristo.
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Lectura del libro de Isaías 8, 23b--9, 3
En otro tiempo el Señor humilló el país de Zabulón y el país de Neftalí;
ahora ensalzará el camino del mar, al otro lado del Jordán, la Galilea de los gentiles.
El pueblo que caminaba en tinieblas vio una luz grande; habitaban tierras de sombras, y
una luz les brilló.
Acreciste la alegría, aumentaste el gozo: se gozan en tu presencia como gozan al segar,
como se alegran al repartirse el botín. Porque la vara del opresor, el yugo de su carga
el bastón de su hombro los quebrantaste como el día de Madián.
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SALMO RESPONSORIAL 26
R/ El Señor es mi luz y mi salvación.
El Señor es mi luz y mi salvación
¿a quién temeré?
El Señor es la defensa de mi vida
¿quién me hará temblar?
Una cosa pido al Señor, eso buscaré:
habitar en la casa del Señor
por todos los días de mi vida;
gozar de la dulzura del Señor
contemplando su templo.
Espero gozar de la dicha del Señor
en el país de la vida.
Espera en el Señor, sé valiente,
ten ánimo, espera en el Señor
Lectura de la 1ª carta del apóstol San Pablo a los Corintios 1, 10-13 17
Hermanos: Os ruego en nombre de nuestro Señor Jesucristo: poneos de acuerdo y
no andéis divididos. Estad bien unidos con un mismo pensar y sentir. Hermanos me he
enterado por los de Cloe de que hay discordias entre vosotros. Y por eso hablo así,
porque andáis divididos diciendo: «Yo soy de Pablo, yo soy de Apolo yo soy de Pedro, yo
soy de Cristo.;> ¿Está dividido Cristo? ¿Ha muerto Pablo en la cruz por vosotros?
¿Habéis sido bautizados en nombre de Pablo? No me envió Cristo a bautizar, sino a
anunciar el Evangelio, y no con sabiduría de palabras, para no hacer ineficaz la cruz de
Cristo.
Lectura del santo Evangelio según San Mateo 4, 12-23
Al enterarse Jesús de que habían arrestado a Juan se retiró a Galilea.
Dejando Nazaret se estableció en Cafarnaún, junto al lago, en el territorio de Zabulón
y Neftalí. Así se cumplió lo que había dicho el Profeta Isaías: «País de Zabulón y
país de Neftalí, camino del mar, al otro lado del Jordán, Galilea de los gentiles. EL
pueblo que habitaba en tinieblas vio una luz grande; a los que habitaban en tierra v
sombras de muerte, una luz les brilló.» Entonces comenzó Jesús a predicar diciendo:
«Convertíos, porque está cerca el Reino de los cielos .»
[Paseando junto al lago de Galilea vio a dos hermanos, a Simón, al que llaman Pedro, y a
Andrés, que estaban echando el copo en el lago, pues eran pescadores. Les dijo: «Venid y
seguidme y os haré pescadores de hombres.» Inmediatamente dejaron las redes y le
siguieron. Y pasando adelante vio a otros dos hermanos, a Santiago, hijo de Zebedeo, y a
Juan, que estaban en la barca repasando las redes con Zebedeo, su padre. Jesús los llamó
también. Inmediatamente dejaron la barca v a su padre v lo siguieron. Recorría toda
Galilea enseñando en las sinagogas y proclamando el Evangelio del Reino curando las
enfermedades y dolencias del pueblo.
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Oración de los Fieles
Oremos, hermanos y hermanas a Dios Padre todopoderoso en cuyas manos está el
destino del universo, y pidámosle confiadamente que escuche las oraciones de
su
pueblo:
A cada petición respondemos:
Escúchanos, Señor.
Por la santa Iglesia de Dios, para que busque cada día con mayor afán el
rostro de su Señor, y sus fieles se esfuercen en purificarse de todas sus
faltas y pecados, roguemos al Señor.
Por los que gobiernan las naciones, para que trabajen con interés y constancia
por la paz y el bienestar de sus ciudadanos, a fin de que reine entre los
pueblos la justicia y la paz, roguemos al Señor.
Por los enfermos, los encarcelados y por todos los que sufren, para que Dios,
Padre de misericordia venga en auxilio de sus males, roguemos al Señor.
Por los que estamos aquí reunidos, para que el Señor nos conceda perseverar en
la fe y progresar en el mutuo amor, roguemos al Señor.
Dios nuestro, que has fundamentado tu Iglesia sobre la fe de los
apóstoles; escucha nuestras oraciones y haz que, iluminados por tu Palabra y
unidos por los vínculos de la caridad, nos convirtamos en signo
claro de salvación y de esperanza para cuantos viven en las tinieblas.
Por Jesucristo, nuestro Señor
Amén.
Oración sobre las
Ofrendas
Señor, recibe con
bondad nuestros dones, y al santificar para nuestro bien, haz que lleguen a ser
para nosotros dones de salvación. Por Jesucristo, nuestro Señor.
Amén.
Prefacio
Cristo, huésped y peregrino en medio de nosotros
El Señor esté con
vosotros.
Y con tu espíritu.
Levantemos el
corazón.
Lo tenemos levantado
hacia el Señor.
Demos gracias al
Señor, nuestro Dios.
Es justo y necesario.
En verdad es justo
darte gracias Señor,
Padre santo, Dios de la alianza y de la paz,
porque Tú llamaste a Abrahán
y le mandaste salir de su tierra
para
constituirlo padre de todas las naciones;
Tú suscitaste a Moisés para librar a tu pueblo
y guiarlo a la tierra de promisión;
tú, en la etapa final de la historia,
has enviado a tu Hijo como huésped
y peregrino en medio de nosotros
para redimirnos del pecado y de la muerte;
y has derramado el Espíritu,
para hacer de todas las naciones
un solo pueblo nuevo que tiene como
meta, tu reino;
como estado, la libertad de tus hijos;
y, como ley, el precepto del amor.
Por estos dones de tu benevolencia,
unidos a los ángeles y a los santos,
cantamos con gozo el himno de tu gloria:
Santo, Santo, Santo …
Oración después de la Comunión
¡¡CONVERTÍOS!!
La llamada de
Juan alcanza a nuestros oídos desde lo más oculto de nuestras más inaccesibles
prisiones, ¡convertíos! !.![]()