VIGÉSIMO SEXTO DOMINGO
El
evangelio comprende dos partes: en la segunda Jesús
previene
a sus oyentes contra el escándalo. En la primera
da a
entender a los apóstoles que, más allá del grupo que
ven
que les sigue, hay hombres que creen en El y trabajan
con Él.
La primera lectura, tomada del libro de los
Números,
muestra, de forma paralela, que el Espíritu de
Dios
sopla donde quiere.
Después de haber exaltado la vocación de los pobres. Santiago se dispone hoy a
anunciar a los ricos que habrán de
sufrir
el juicio de Dios todos aquellos cuyas fortunas se
han
edificado, con frecuencia, sobre la explotación de los
trabajadores
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Antífona de Entrada
Todo lo que nos has hecho, Señor con juicio fiel lo has hecho;
puesto que pecamos, obramos inicuamente alejándonos de ti. Mas da gloria a tu
nombre, tratándonos conforme a la abundancia de tu misericordia.
Se dice «Gloria»
Oración Colecta
Oremos:
Oh
Dios, que manifiestas especialmente tu poder con el perdón y la misericordia;
derrama incesantemente sobre nosotros tu gracia, para que, deseando lo que nos
prometes, consigamos los bienes del cielo. Por nuestro Señor Jesucristo.
Amén.
Primera Lectura
Ojalá que todo el pueblo de Dios fuera profeta
Lectura del libro de los Números
11, 25-29
En
aquellos días el Señor bajó en la nube, habló con Moisés y, apartando
algo del espíritu que poseía, se lo pasó a los setenta ancianos; al posarse sobre ellos el espíritu se pusieron
enseguida a profetizar.
Habían quedado en el campamento dos del grupo, llamados Eldad y Medad; aunque
estaban en la lista no habían acudido a la tienda, pero el espíritu se posó sobre ellos y se pusieron a
profetizar en el campamento. Un muchacho corrió a contárselo a Moisés: "Eldad
y Medad están profetizando en
el campamento." Josué, hijo de Nun, ayudante de Moisés desde joven, intervino: «Moisés, señor
mío, prohíbeselo.» Moisés le respondió: “¿Estás celoso de mí? ¡Ojalá
todo el pueblo del Señor fuera profeta y recibiera el espíritu del Señor!”.
Palabra de Dios.
Te alabamos Señor.
Salmo Responsorial Salmo 18
R/ Los mandatos del Señor alegran el corazón.
La
ley del Señor es perfecta
y es descanso del alma
el precepto del Señor es fiel
e instruye al
ignorante.
La
voluntad del Señor es pura
y eternamente estable;
los mandamientos del Señor son verdaderos
y enteramente justos.
Aunque
tu siervo vigila para guardarlos con cuidado
quién conoce sus
faltas?
Absuélveme de lo que se me oculta.
Preserva
a tu siervo de la arrogancia,
para que no me domine:
así quedaré libre e inocente
del gran pecado.
Segunda Lectura
Sus riquezas se han corrompido
Lectura de la carta del apóstol Santiago
5, 1-6
Ahora,
vosotros, los ricos, llorad y lamentaos por las desgracias que os han
tocado. Vuestra riqueza está corrompida y vuestros vestidos están apolillados.
Vuestro oro y vuestra plata
derrumbados, y esa herrumbre será un testimonio contra vosotros y devorará vuestra carne como el fuego. ¡Habéis
amontonado riqueza, precisamente ahora, en el tiempo final!. El jornal
defraudado a los obreros que han cosechado vuestros campos está clamando contra
vosotros; y los gritos de los segadores han llegado hasta el oído del Señor de los ejércitos. Habéis vivido en este
mundo con lujo y entregados al placer. Os habéis cebado para el día de la matanza. condenasteis y
matasteis al justo; él no os resiste.
Palabra de Dios
Te alabamos, Señor.
Aclamación antes del Evangelio
Aleluya, aleluya.
Tu Palabra, Señor, es la Verdad;
santifícanos en la verdad.
Aleluya.
Evangelio
El que no está contra nosotros, está a nuestro favor
Lectura del santo evangelio según san Marcos
9, 37-42.44.46-47
Gloria a ti, Señor.
En
aquel tiempo, dijo Juan a Jesús «Maestro, hemos visto a uno que echaba
demonios en tu nombre, lo hemos querido impedir, porque no es de los nuestros.» Jesús respondió: «No
se lo impidáis, porque uno que hace milagros en mi nombre no puede luego hablar mal de mí. El que no está
contra nosotros está a favor nuestro.
El que os dé a beber un vaso de agua, porque seguís al Mesías, os aseguro
que no se quedará sin recompensa. El que escandalice a uno de estos pequeñuelos que creen, más le
valdría que le encajasen en el cuello una piedra de molino y lo echasen al mar.
Si tu mano te hace caer, córtatela:
más te vale entrar manco en la vida que ir con las dos manos al abismo, al fuego que no se apaga. Y si
tu pie te hace caer, córtatelo: mas te vale entrar cojo en la vida que ser echado con los dos pies al
abismo. Y si tu ojo te hace caer, sácatelo: mas te vale entrar tuerto en el Reino de Dios que ser echado al abismo con
los dos ojos, donde el gusano no muere y el fuego no se apaga.»
Palabra del Señor.
Gloria a ti, Señor Jesús.
Se dice «Credo».
Oración de los Fieles
Oremos, hermanos y hermanas, por todos los hombres y por todas sus necesidades,
para que a nadie falte nunca la ayuda de nuestra caridad.
A cada petición respondemos: Te lo pedimos Señor, óyenos.
Para que el Señor vivifique su Iglesia y le conceda santos y numerosos
ministros que iluminen y santifiquen a los fieles, roguemos al Señor.
Para que Dios conceda a los gobernantes el deseo de ser justos e infunda en los
responsables de los pueblos el sentido de la unidad de la familia humana,
roguemos al Señor.
Para que los que buscan a Dios sinceramente encuentren la verdad que desean y,
habiéndola encontrado, descansen contemplándola, roguemos al Señor.
Para que el Señor perdone nuestras culpas, no permita que recaigamos en el
pecado y nos libre de una muerte imprevista, roguemos al Señor.
Dios nuestro, que no privas nunca a tu pueblo de profetas que anuncien el
Evangelio, derrama el Espíritu sobre la Iglesia, tu nuevo Israel, para que
todos los fieles, enriquecidos con tus dones, proclamen con valentía ante el
mundo tus maravillas. Por Jesucristo, nuestro Señor.
Oración sobre las Ofrendas
Dios de misericordia, que nuestra oblación te sea grata y abra para
nosotros la fuente de toda bendición. Por Jesucristo...
Amén.
Prefacio
Historia de la salvación
El Señor esté con vosotros.
Y con tu espíritu.
Levantemos el corazón.
Lo tenemos levantado hacia el Señor.
Demos gracias al Señor, nuestro Dios.
Es justo y necesario.
En verdad es justo y necesario,
es nuestro deber y salvación,
darte gracias
siempre y en todo lugar,
Señor, Padre santo,
Dios todopoderoso y eterno,
por
Cristo, Señor nuestro.
Porque Él con su nacimiento,
restauró nuestra naturaleza caída;
con su muerte destruyó nuestro pecado;
al resucitar, nos dio nueva vida;
y en su ascensión, nos abrió el camino de tu Reino.
Por eso, con los ángeles y los santo,
te cantamos el himno de alabanza,
diciendo sin cesar.
Santo, Santo, Santo …
Antífona de la Comunión
Recuerda la palabra que diste a tu siervo, de la que hiciste mi
esperanza. Este es mi consuelo en la aflicción.
Oración después de la Comunión
Oremos:
Que esta
eucaristía, Señor, renueve nuestro cuerpo nuestro espíritu, para que
participemos de la herencia gloriosa de tu Hijo, cuya muerte hemos anunciado
compartido. Por Jesucristo,
nuestro Señor.
Amén.
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Tolerancia y radicalidad
El
exclusivismo y el escándalo son las dos actitudes que rechaza el evangelio de
este domingo 26 del tiempo ordinario. Un nuevo escollo en la formación de aquel
grupo de discípulos que no son capaces de entender lo que supone la nueva
comunidad. Un peligro permanente para tantas comunidades y para la Iglesia
misma.