Al multiplicar los panes
en el desierto, Jesús se presentó como el nuevo Moisés. Este había
obtenido de Dios que enviara del cielo un un alimento para su pueblo hambriento
como leemos en la primera lectura. Jesús nos da el pan de vida, es decir, se nos
da el mismo. Nos invita ha comerlo ante todo en la fe.
La segunda lectura nos recuerda que el cristiano es un hombre nuevo. Ha de
abandonar, por ser discípulo de cristo, su modo de vida anterior y revestirse
del hombre nuevo que es Cristo.
ANTÍFONA
ANTÍFONA DE ENTRADA
Dios mío, dígnate librarme; Señor, date prisa en socorrerme. Que tú eres mi auxilio y mi liberación: Señor, no tardes.
ORACIÓN COLECTA
Ven, Señor, en ayuda de tus hijos; derrama tu bondad inagotable sobre los que te suplican, y renueva y protege tu creación en favor de los que te alaban como creador y como guía. Por nuestro Señor.
LECTURA DEL LIBRO DEL ÉXODO 16,2-4.12-15
Yo haré llover pan del cielo
En
aquellos días, la comunidad de los israelitas protestó contra Moisés y Aarón
en el desierto diciendo: «¡Ojalá hubiéramos muerto a manos del Señor en
Egipto, cuando nos sentábamos alrededor de la olla de carne y comíamos pan
hasta hartarnos! Nos habéis sacado a este desierto para matar de hambre a toda
la comunidad.»
El Señor dijo a Moisés: «Yo haré llover pan del cielo: que el pueblo salga a
recoger la ración de cada día; lo pondré a prueba a ver si guarda mi ley o
no. He oído las murmuraciones de los israelitas. Diles de mi parte: Al
atardecer comeréis carne, por la mañana os hartaréis de pan; para que sepáis
que yo soy el Señor Dios vuestro » Por la tarde una banda de codornices
cubrió todo el campamento; por la mañana había una capa de rocío alrededor
de él. Cuando se evaporó la capa de rocío apareció en la superficie del
desierto un polvo parecido a la escarcha. Al verlo, los israelitas se dijeron:
«¿Qué es esto?» Pues no sabían lo que era. Moisés les dijo: «Es el pan
que el Señor os da de comer.»
SALMO RESPONSORIAL 77
R/ El Señor les dio pan del cielo.
Lo que oímos y aprendimos,
lo que nuestros padres nos contaron,
lo contaremos a la futura generación:
Las alabanzas del Señor, su poder,
las maravillas que realizó.
Dio orden a las altas nubes
abrió las compuertas del cielo:
Hizo llover sobre ellos maná,
les dio pan del cielo.
El hombre comió pan de ángeles,
el Señor les mandó provisiones hasta la hartura.
Los hizo entrar por las santas fronteras
hasta el monte que su diestra había adquirido.
LECTURA DE LA CARTA DEL APÓSTOL SAN PABLO A LOS EFESIOS 4, 17.20-24
Vestios de la nueva condición humana, creada a imagen de Dios
Hermanos:
Esto es lo que digo y aseguro en el Señor: que no andéis ya, como en el caso
de los gentiles, que andan en la vaciedad de sus criterios. Vosotros, en cambio,
no es así como habéis aprendido a Cristo, si es que es él a quien habéis
oído y en él fuisteis adoctrinados, tal como es la verdad en Cristo Jesús.
Cristo os ha enseñado a abandonar el anterior modo de vivir, el hombre viejo
corrompido por deseos de placer, A renovaros en la mente y en el espíritu.
Dejad que el Espíritu renueve vuestra mentalidad, y vestios de la nueva
condición humana, creada a imagen de Dios: justicia y santidad verdaderas.
EVANGELIO Mt 4, 4b
Aleluya, aleluya.
No sólo de pan vive el hombre,
sino de toda palabra que sale de la boca de Dios.
Aleluya.
Lectura del santo Evangelio según San Juan 6, 24-35
El que viene a mí no pasará hambre, y el que cree en mí no pasará nunca sed
En
aquel tiempo, cuando la gente vio que ni Jesús ni sus discípulos estaban
allí, se embarcaron y fueron a Cafarnaún en busca de Jesús. Al encontrarlo en
la otra orilla del lago, le preguntaron: «Maestro, ¿cuándo has venido
aquí?» Jesús les contestó: «Os lo aseguro: me buscáis no porque habéis
visto signos, sino porque comisteis pan hasta saciaros. Trabajad no por el
alimento que perece, sino por el alimento que perdura, dando vida eterna, el que
os dará el Hijo del Hombre; pues a éste lo ha sellado el Padre, Dios.» Ellos
le preguntaron:
¿Cómo podremos ocuparnos en los trabajos que Dios quiere?» Respondió Jesús:
«Este es el trabajo que Dios quiere que creáis en el que le ha enviado.»
Ellos le replicaron: «¿Y qué signo vemos que haces tú, para que creamos en
ti? Nuestros padres comieron el maná en el desierto, como está escrito: Les
dio a comer pan del cielo» Jesús les replicó: «Os aseguro que no fue Moisés
quien os dio pan del cielo, sino que es mi Padre quien os da el verdadero pan
del cielo. Porque el pan de Dios es el que baja del cielo y da vida al mundo. »
Entonces le dijeron: "Señor, danos siempre de ese pan". Jesús les
contestó: «Yo soy el pan de vida. El que viene a mí no pasará hambre, y el
que cree en mí no pasará nunca sed.
Santifica, Señor, con tu bondad estos dones; acepta la ofrenda de este sacrificio espiritual y transfórmanos a nosotros en oblación perenne. Por Jesucristo.
ANTÍFONA DE COMUNIÓN Sab 16, 20
Nos has dado pan del cielo, Señor, que brinda toda delicia y sacia todos los gustos.
ORACIÓN DESPUÉS DE LA COMUNIÓN
A quienes has renovado con el pan del cielo, protégelos siempre con tu auxilio, Señor, y ya que no cesas de reconfortarlos, haz que sean dignos de la redención eterna. Por Jesucristo
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Hambre de Dios
Hay
dos clases de alimento : uno que perece y otro que perdura. Según Jesús,
este último es el que vale la pena, sacia nuestros deseos más profundos y da
"vida eterna". El libro del Éxodo nos ayuda a diferenciarlos. El
pueblo se quejaba de que no tenía qué comer en el desierto, mientras que en
Egipto comían hasta hartarse...Pero el de Egipto era el pan de la opresión y
de la muerte. Un pan que no liberaba.
Jesús quiere para nosotros que dé vida auténtica, que se consiga no en una
situación de esclavitud y egoísmo, sino de libertad y solidaridad.
Sólo quien busca el alimento que perdura sabe compartir el pan. Quien esté
convencido de que los bienes provienen de Dios y son para todos, sabrá
compartir algo más que las migajas que caen de su mesa.