DECIMOTERCER DOMINGO

Bautis3n.jpg (35568 bytes)Después de haber invitado Jesús a sus Apóstoles a dejarlo todo por seguirle, promete su bendición a quienes les acojan de buen grado. De igual manera, según la primera lectura, bendijo Dios al hogar que había recibido bajo su techo al profeta Eliseo.
San Pablo nos enseñó que hemos sido salvados por la muerte y resurrección de Cristo. Hoy muestra cómo el bautismo nos introduce en este misterio - el creyente, al sumergirse en el agua, muere con Cristo, al salir de ella. resucita con El.

line3.gif (1636 bytes)

LECTURA DEL LIBRO SEGUNDO DE LOS REYES 4,8-11.14-16

Ese hombre de Dios es un santo, se quedará aquí

ord13an.jpg (14172 bytes)Un día pasaba Eliseo por Sunem y una mujer rica lo invitó con insistencia a comer. Y siempre que pasaba por allí iba a comer a su casa. Ella dijo a su marido: «Me consta que ese hombre de Dios es un santo; con frecuencia pasa por nuestra casa. Vamos a prepararle una habitación pequeña, cerrada, en el piso superior; le ponemos allí una cama, una mesa, una silla y un candil y así cuando venga a visitarnos se quedará aquí.» Un día llegó allí, entró en la habitación y se acostó. Dijo a su criado Guiezi: «¿Qué podemos hacer por ella?». Contestó Guiezi: "No tiene hijos y su marido ya es viejo." El dijo: «Llama a la Sunamita.» La llamó y ella se presentó a él. Eliseo dijo: "El año que viene, por estas mismas fechas abrazarás a un hijo."

SALMO RESPONSORIAL 88

R/ Cantaré eternamente las misericordias del Señor.

Cantaré eternamente las misericordias del Señor,
anunciaré tu fidelidad por todas las edades.
Porque dije: "Tu misericordia es un edificio eterno
más que el cielo has afianzado tu fidelidad".

Dichoso el pueblo que sabe aclamarte:
caminaré, oh Señor, a la luz de tu rostro
tu nombre es su gozo cada día,
tu justicia es su orgullo.

Porque tú eres su honor y su fuerza,
y con tu favor realzas nuestro poder.
Porque el Señor es nuestro escudo,
y el santo de Israel, nuestro rey.

LECTURA DE LA CARTA DEL APÓSTOL SAN PABLO A LOS ROMANOS 6, 3-4.8-11

Por el bautismo fuimos sepultados con él en la muerte, para que andemos en una vida nueva

ord13bn.jpg (17083 bytes)Hermanos: Los que por el bautismo nos incorporamos a Cristo, fuimos incorporados a su muerte. Por el bautismo fuimos sepultados con él en la muerte, para que, así como Cristo fue despertado de entre los muertos por la gloria del Padre, así también nosotros andemos en una vida nueva.
Por tanto, si hemos muerto con Cristo, creemos que también viviremos con él, pues sabemos que Cristo, una vez resucitado de entre los muertos, ya no muere más; la muerte ya no tiene dominio sobre él. Porque su morir fue un morir al pecado de una vez para siempre, y su vivir es un vivir para Dios. Lo mismo vosotros consideraos muertos al pecado y vivos para Dios en Cristo Jesús, Señor Nuestro.

Aleluya, aleluya. I Pe 2, 9
Vosotros, linaje elegido, sacerdocio real, nación santa
anunciad las alabanzas de Aquel que os ha llamado
de las tinieblas a su admirable luz. Aleluya.


Lectura del santo Evangelio según San Mateo 10, 37-42

El que no toma su cruz, no es digno de mí. El que os recibe a vosotros, me recibe a mi

ord13n.jpg (16705 bytes)En aquel tiempo, dijo Jesús a sus apóstoles:
«El que quiere a su padre o a su madre más que a mí, no es digno de mí;
y el que quiere a su hijo o a su hija más que a mí, no es digno de mí;
y el que no toma su cruz y me sigue, no es digno de mí.
El que encuentre su vida, la perderá,
y el que pierda su vida por mí, la encontrará.
El que os recibe a vosotros, me recibe a mi, y el que me recibe, recibe al que me ha enviado. El que recibe a un profeta porque es profeta, tendrá paga de profeta; y el que recibe a un justo porque es justo, tendrá paga de justo.
El que dé a beber, aunque no sea más que un vaso de agua fresca a uno de estos pobrecillos, sólo porque es mi discípulo, no perderá su paga, os lo aseguro.»

line3.gif (1636 bytes)

La Buena Noticia

Hacerse sencillos

ord13gn.jpg (9263 bytes)El agradecimiento de Jesús al Padre es la aceptación del rechazo que le dan los sabios y entendidos. Éstos son los que se cierran al don gratuito de la fe por razón de una conquista a través de la ciencia, la modernidad, la mentalidad social. Los sabios y entendidos están más abiertos a sí mismos que a Dios.
En cambio la gente sencilla no pone condiciones ni establece fronteras. Aceptan las cruces y meten el hombro bajo la carga de la vida cuando entienden que los designios divinos andan por allí, aunque no lleguen a saber explicárselos. Dan un voto de confianza a dios porque "él sabe mejor" y es bueno.
El rechazo de los sabios y prudentes revela que la fe en Jesús un don y no el fruto del esfuerzo humano. Para acoger este don hay que hacerse sencillos ; hay que abandonar el pesado fardo de la ley y cargar con el yugo  suave de la gratuidad.

line3.gif (1636 bytes)