DÉCIMO DOMINGO
La
asamblea de los cristianos hace que hoy suba hasta Dios el homenaje de su amor y
de su confianza: «El Señor es mi luz y mi salvación», «Señor mi roca, mi
alcázar, nuestra fuerza». Ese Dios, «fuente de todo bien», en quien ciframos
nuestra fe, nos ha dado a conocer su ser íntimo: Dios es amor. Si San Juan es
capaz de decírnoslo de un modo tan firme, es porque lo experimentó por sí
mismo en Jesucristo. Al palpar con sus manos al Verbo de la vida (1 Jn 1, l),
palpó al Dios Amor. También, respecto a nosotros mismos, el descubrimiento de
Dios Amor no puede ser sino el fruto del descubrimiento de la persona de Jesús
y del misterio de la salvación en su Nombre.
El anuncio de la salvación en Jesucristo llena toda la liturgia de la Palabra,
de la misma forma que el Señor llena su presencia personal la liturgia eucarística.
Por esta razón el prefacio toma con frecuencia como tema propio el misterio del
Hombre‑Díos, que previó «el remedio en la misma debilidad humana y de
lo que era nuestra ruina, hizo nuestra salvación». Al correr de la vida, en la
que siempre es fácil «pensar lo que es recto y cumplirlo» se nos ofrece
Cristo para «conducirnos por el camino del bien» y llevarnos a «crecer en el
amor»
ANTÍFONA
DE ENTRADA Sal
26,
El
Señor es mi luz y mi salvación: ¿a quién temeré? El Señor es la defensa de
mi vida: ¿quién me hará temblar? Ellos, mis enemigos y adversarios. tropiezan
y caen.
ORACIÓN
COLECTA
Oh Dios, fuente de todo bien, escucha sin cesar nuestras súplicas; y concédenos, inspirados por ti, pensar lo es recto y cumplirlo con tu ayuda. Por nuestro Señor Jesucristo...
LECTURAS
El
evangelio de San Marcos comienza a enumerar las oposiciones que iba encontrando
Jesús. Hoy nos lo muestra acosado por la calumnia. El Señor responde a ella
proclamando su victoria sobre Satanás. Esta victoria de Cristo sobre el demonio
había sido ya profetizada en el plástico relato del comienzo del mundo, cuando
vemos a Dios anunciar que, si bien la mujer ha sucumbido a la tentación, su
descendencia aplastará la cabeza de la serpiente.
San Pablo habla en la epístola de las miserias y sufrimientos del Apóstol y
muestra cómo las soporta y supera gracias a su fe en Cristo resucitado.
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LECTURA DEL LIBRO DEL GÉNESlS 3, 9-15
Establezco hostilidades entre tu y la mujer, entre tu estirpe y la suya
Después
que Adán comió del árbol, el Señor Dios lo llamó: «¿Dónde estás?» Él
contestó: «Oí tu ruido en el jardín, me dio miedo, porque estaba desnudo, y
me escondí.» El Señor le replicó: «¿Quién te informó de que estabas
desnudo?, ¿es que has comido del árbol del que te prohibí comer?» Adán
respondió: "La mujer que me diste como compañera me ofreció del fruto y
comí". El Señor Dios dijo a la mujer: «¿Qué es lo que has hecho? »
Ella respondió: «La serpiente me engañó y comí.» El Señor Dios dijo a la
serpiente: «Por haber hecho eso, serás maldita entre todo el ganado y todas
las fieras del campo; te arrastrarás sobre el vientre y comerás polvo toda tu
vida; establezco hostilidades entre ti y la mujer, entre tu estirpe y la suya;
ella te herirá en la cabeza cuando tú la hieras en el talón.»
SALMO RESPONSORIAL í29
R/ Desde lo hondo a ti grito, Señor.
Desde lo hondo a ti grito, Señor:
Señor, escucha mi voz;
estén tus oídos atentos
a la voz de mi súplica.
Si llevas cuenta de los delitos, Señor,
¿quién podrá resistir?.
Pero de ti procede el perdón
y así infundes respeto.
Mi alma espera en el Señor,
espera en su palabra,
mi alma aguarda al Señor,
más que el centinela la aurora.
Aguarde Israel al Señor,
como el centinela la aurora;
porque del Señor viene la misericordia,
la redención copiosa;
y él redimirá a Israel de todos sus delitos.
LECTURA DE LA SEGUNDA CARTA DEL APÓSTOL SAN PABLO A LOS CORINTIOS 4, 13 5, 1
Creemos y por eso hablamos
Hermanos:
Teniendo el mismo espíritu de fe, según lo que está escrito: "creí, por
eso hablé", también nosotros creemos y por eso hablamos; sabiendo que
quien resucitó al Señor Jesús, también con Jesús nos resucitará y nos hará estar con vosotros. Todo es para vuestro bien. Cuantos más reciban la
gracia, mayor será el agradecimiento para gloria de Dios. Por eso no nos
desanimemos. Aunque nuestra condición física se vaya deshaciendo, nuestro
interior se renueva día a día, Y una tribulación pasajera y liviana produce
un inmenso e incalculable tesoro de gloria. No nos fijamos en lo que se ve, sino
en lo que no se ve. Lo que se ve, es transitorio; lo que no se ve, es eterno.
Aunque se desmorone la morada terrestre en que acampamos, sabemos que Dios nos
dará una casa eterna en el cielo, no construida por hombres
EVANGELIO
Aleluya, aleluya. Jn 12, 31b-32
Ahora el príncipe de este mundo será echado abajo dice el Señor--
Y yo cuando sea levantado de la tierra atraeré a todos hacia mí.
Aleluya.
Lectura del santo Evangelio según San Marcos 3, 20-35
Satanás no puede subsistir
En
aquel tiempo volvió Jesús a casa y se juntó tanta gente, que no los dejaban
ni comer. Al enterarse su familia, vinieron a llevárselo, porque decían que no
estaba en sus cabales. Unos letrados de Jerusalén decían: "Tiene dentro a
Belcebú y expulsa a los demonios con el poder del jefe de los demonios."
Él los invitó a acercarse y les puso estas comparaciones: «¿Cómo va a echar
Satanás a Satanás? Un reino en guerra civil, no puede subsistir; una familia
dividida, no puede subsistir. Si Satanás se rebela contra sí mismo, para
hacerse la guerra, no puede subsistir, está perdido. Nadie puede meterse en
casa de un hombre forzudo para arramblar con su ajuar, si primero no lo ata;
entonces podrá arramblar con la casa. Creedme, todo se les podrá perdonar a
los hombres: los pecados y cualquier blasfemia que digan: pero el que blasfeme
contra el Espíritu Santo no tendrá perdón jamás, cargará con su pecado para
siempre.» Se refería a los que decían que tenía dentro un espíritu inmundo.
Llegaron su madre y sus hermanos, y desde fuera lo mandaron llamar La gente que
tenía sentada alrededor le dijo: «Mira, tu madre y tus hermanos están fuera y
te buscan.» Les contestó: «¿Quiénes son mi madre y mis hermanos?» Y
paseando la mirada por el corro, dijo: «Estos son mi madre y mis hermanos. El
que cumple la voluntad de Dios, ése es mi hermano y mi hermana y mi madre.»
ORACIÓN SOBRE LAS OFRENDAS
Mira
complacido, Señor, nuestro humilde servicio, para que esta ofrenda te sea
agradable y nos haga crecer el amor. Por Jesucristo.
ANTÍFONA
DE COMUNIÓN
Sal. 17,3
Señor,
mi roca, m¡ alcázar, mi libertador, mi fuerza salvadora, mí baluarte.
O
bien 1 Jn. 4,16
Dios es
amor, y quien permanece en el amor permanece en Dios y Dios en él.
ORACIÓN
DESPUÉS DE LA COMUNIÓN
Padre de misericordia, que tu oración medicinal cure nuestras maldades y nos conduzca por el camino del bien. Por Jesucristo.
Oposición a Jesús
Jesús,
en el evangelio de Marcos, aparece como un personaje polémico. Por un lado
entusiasma a la gente, por otro es considerado blasfemos, acusado de no respetar
instituciones tan sagradas como el sábado o el ayuno.
Ahora se le acusa de que, bajo su aparente poder para destruir el mal, está
seduciendo al pueblo. Jesús, bajo la visión de un reino-casa que se divide,
responde a los escribas, es decir, a los agentes del poder establecido : no
se puede mantener la propia seguridad a costa de oprimir a otros, aunque esta
seguridad vaya disfrazada de religión.
Jesús se propone crear con su presencia y anuncio de la Buena Noticia una nueva
comunidad frente a la sinagoga judía y más allá de la rígida institución
familiar. ¡ Ojalá tengamos ojos nuevos para descubrir en Jesús la vida que
aparentemente se escapa al sentido común establecido !.
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